Los usuarios fuera de China ya pueden adquirir la última pulsera de actividad de Xiaomi, ya que la compañía ha anunciado la disponibilidad oficial de la Xiaomi Smart Band 11 en los mercados europeos. Este lanzamiento se produce un mes después de que la pulsera fuera presentada por primera vez en el mercado chino, y tras su disponibilidad limitada en Corea del Sur y Hong Kong.
La nueva pulsera está disponible en dos opciones principales en el continente europeo: la versión estándar sin soporte para Near Field Communication (NFC) a un precio de unos 59,99 euros (aproximadamente 67 dólares), y la versión equipada con NFC a un precio de 79,99 euros (unos 89 dólares).
Diseño y especificaciones técnicas
En esta nueva versión, Xiaomi ha mantenido las líneas generales de diseño de la generación anterior, la Xiaomi Smart Band 10, introduciendo algunas mejoras notables. La pulsera cuenta con una pantalla rectangular de 1,72 pulgadas con una resolución de 212 × 520 píxeles, mientras que el nivel de brillo de la pantalla ha experimentado un aumento significativo para alcanzar los 2000 nits.
En cuanto a las dimensiones y el peso, la pulsera destaca por ser más delgada, con un grosor de 9,99 mm, y un peso ligero estimado en 15,58 gramos sin la correa. Aunque el sitio web español de Xiaomi indicó la existencia de una versión con marco de cerámica, las opciones disponibles para su compra se limitaron en la práctica a la versión con marco metálico en tres colores diferentes.
Rendimiento y capacidades deportivas
La Xiaomi Smart Band 11 funciona con el sistema operativo HyperOS 4 y es compatible con el emparejamiento con dispositivos Apple con iOS, además de dispositivos Android. Asimismo, la pulsera ha sido equipada con sensores mejorados para monitorizar la frecuencia cardíaca y medir los niveles de oxígeno en sangre con mayor precisión, junto con resistencia al agua de hasta 5 metros (5 ATM).
Los usuarios en Europa pueden adquirir la versión global directamente a través del sitio web oficial de Xiaomi, mientras que los interesados en otros mercados, como Estados Unidos, aún pueden intentar importar el dispositivo a través de plataformas de comercio electrónico global.