Un reciente informe técnico publicado por Fortinet, empresa especializada en soluciones de ciberseguridad, reveló la expansión del alcance de las amenazas digitales dirigidas a los sistemas en la nube en todo el mundo. El informe, titulado "Panorama de amenazas nativas de la nube 2026", registró 2300 millones de intentos de ataques de fuerza bruta basados en la adivinación automatizada de contraseñas, además de 1700 millones de intentos de explotación de vulnerabilidades de seguridad, así como la detección de 150 millones de operaciones de reconocimiento de entornos en la nube.
El informe explicó que el uso por parte de los atacantes de técnicas de inteligencia artificial y automatización para identificar y explotar vulnerabilidades de seguridad ha contribuido a aumentar la velocidad y el alcance de los ataques. Esta dependencia ha contribuido a reducir el tiempo necesario para explotar las vulnerabilidades de semanas a unas pocas horas, ya que el informe detectó actividad de explotación en un periodo de entre 24 y 48 horas desde que el código necesario estuvo disponible, lo que redujo el tiempo disponible para que los equipos de seguridad detecten y aborden las amenazas antes de que ocurran daños operativos y financieros.
Robo de identidades y uso indebido de recursos informáticos
Los datos de inicio de sesión robados o expuestos son uno de los principales medios en los que se basan los atacantes para acceder a los sistemas en la nube como usuarios legítimos, lo que dificulta distinguir sus actividades del comportamiento normal de los usuarios. Estas operaciones dependen de la explotación de errores de configuración y puntos débiles, además de la falta de autenticación multifactor y la concesión de privilegios excesivos.
El objetivo de los atacantes no se limita solo al robo de datos, sino que se extiende al control de los recursos de computación en la nube para obtener ganancias financieras ilícitas, mediante el uso indebido de servicios de correo electrónico en la nube, la minería de criptomonedas o la explotación ilegal de servicios de inteligencia artificial, lo que conduce a un aumento de los costos operativos y de los riesgos de seguridad.
Prioridades de defensa y respuesta a las amenazas
El informe identificó tres prioridades principales para mejorar la protección de los entornos en la nube, que incluyen la clasificación de los riesgos de seguridad según su importancia, la aplicación de seguridad respaldada por inteligencia artificial a través de las etapas de desarrollo, despliegue y operación de aplicaciones, hasta la respuesta inmediata a las amenazas y la realización de pruebas proactivas.
Estas medidas adquieren una importancia especial en los sectores vitales que dependen intensamente de las tecnologías digitales, como los servicios financieros, la atención sanitaria, la energía, las telecomunicaciones y las entidades gubernamentales, especialmente a la luz de la expansión continua en el uso de la computación en la nube y la inteligencia artificial en apoyo de la trayectoria de transformación digital y los objetivos de la Visión 2030 del Reino.