Sigue la cobertura, explicaciones e historias tecnológicas relacionadas.
Gwen Davis considera que, a medida que se amplía el uso de agentes de inteligencia artificial, el valor de los desarrolladores pasará en mayor medida de escribir cada línea de código a orientar las herramientas, revisar sus resultados y tomar decisiones técnicas. El artículo propone tres prácticas: gestionar los agentes, no aceptar la primera respuesta e invertir el tiempo ahorrado en resolver problemas más amplios.