Avatares y chatbots que utilizan inteligencia artificial para simular a personas fallecidas basándose en sus datos personales.
Los expertos tienen opiniones divergentes sobre el uso de robots que imitan a personas fallecidas para ayudar a sus seres queridos a superar el duelo, pero coinciden en que existen riesgos relacionados con el consentimiento, la privacidad y la seguridad de los usuarios. La ausencia de normas nacionales o mundiales suficientes deja decisiones delicadas en manos de las empresas que producen estos sistemas.