Principio de seguridad que otorga al sistema o agente el conjunto mínimo de permisos necesarios para ejecutar la tarea.
Una experiencia práctica muestra que restringir los permisos de un agente de IA según la tarea reduce el alcance del daño sin afectar en la práctica la finalización de las tareas, mientras que los roles de permisos fijos pueden fallar porque son demasiado amplios en algunos aspectos e insuficientes en otros. El artículo concluye que el principio de mínimo privilegio sigue siendo la línea de defensa más estable pese a los cambios en el modelo o las instrucciones.