Hoy se cumple el décimo aniversario del lanzamiento por parte de Apple de la Touch Bar, esa innovación que la compañía describió en su debut como "revolucionaria", pero que terminó convirtiéndose en una de las adiciones más controvertidas en la historia de los MacBook Pro.
En el evento "Hello again" celebrado el 27 de octubre de 2016, Apple presentó una barra OLED multitáctil (Multi-Touch) para reemplazar las teclas de función tradicionales. Sin embargo, el producto enfrentó una oposición inmediata por parte de los usuarios profesionales, especialmente porque coincidió con otros cambios de diseño polémicos, como el teclado de "mariposa" (Butterfly keyboard) y la eliminación de puertos esenciales como HDMI, tarjeta SD y MagSafe.
El declive gradual y la despedida
La Touch Bar no desapareció de repente, sino que experimentó un declive gradual a lo largo de los años. Las señales de cambio comenzaron en 2019, cuando Apple devolvió la tecla Esc física al modelo de MacBook Pro de 16 pulgadas. En 2021, los modelos de alto rendimiento abandonaron la barra por completo, hasta que la producción del último MacBook Pro que incluía esta tecnología (el modelo de 13 pulgadas) cesó en octubre de 2023.
Cambio estratégico: de la barra a la pantalla completa
En una notable paradoja tecnológica, parece que Apple se prepara para compensar este legado de una manera completamente distinta. Los informes y análisis indican que la compañía está a punto de revelar los primeros MacBook Pro equipados con pantallas OLED táctiles, durante un evento esperado en Los Ángeles el 28 de octubre. Se espera que el anuncio también incluya nuevos iPad mini con pantallas OLED y nuevos modelos equipados con chips M6.
¿Qué significa este cambio para los usuarios?
La transición de una barra táctil estrecha y limitada a una pantalla completa táctil representa un cambio fundamental en la filosofía de interacción con el sistema macOS. Mientras que la Touch Bar fracasó en ofrecer un valor añadido debido a su espacio limitado y a la sustitución de teclas físicas necesarias, la tecnología de pantallas táctiles completas podría abrir nuevos horizontes para integrar la experiencia del iPad con la potencia del ordenador portátil, otorgando al usuario una mayor flexibilidad al interactuar con las interfaces gráficas sin sacrificar el control tradicional.