Los informes procedentes de usuarios de los relojes inteligentes de Google (Pixel Watch) están aumentando a través de las plataformas de redes sociales, indicando que sus dispositivos sufren un drenaje repentino y rápido de la energía de la batería. Según los testimonios difundidos, algunos usuarios sufren una pérdida de hasta el 20% de la carga de la batería en tan solo unas pocas horas, lo que representa un descenso notable en el rendimiento habitual de los relojes.
¿Qué está pasando en la práctica?
Las experiencias de los usuarios varían considerablemente; uno de los propietarios de un Pixel Watch 2 informó que su dispositivo ahora dura solo 12 horas después de una carga completa, en comparación con las 48 horas en condiciones normales con la función de pantalla siempre encendida (AOD) desactivada. En otro caso, un usuario de un Pixel Watch 4 indicó que la duración de la batería se redujo a menos de un día, después de alcanzar previamente dos días y medio.
A pesar de que estos informes no indican un fenómeno general que afecte a todos los usuarios, la repetición de quejas en foros tecnológicos como Reddit plantea interrogantes sobre la existencia de un fallo de software imprevisto.
¿Por qué es importante esta noticia?
Los problemas de drenaje repentino de la batería en los dispositivos portátiles suelen estar relacionados con actualizaciones de software que pueden imponer procesos de procesamiento adicionales en segundo plano. Los observadores señalan dos posibilidades principales:
- La actualización de septiembre de 2026: la cual trajo la función de "Personalización de Gemini" (Gemini Personalization) al Pixel Watch 2 y versiones posteriores, ya que esta función se basa en el análisis de los datos del usuario de aplicaciones como Gmail y Calendar para ofrecer respuestas personalizadas.
- La actualización de Google Health: la cual añadió funciones de seguimiento automático de actividad, aunque esta explicación puede no aplicarse a todos los modelos afectados.
Hasta este momento, Google no ha emitido un comentario oficial que reconozca la existencia de un problema técnico a gran escala, y el momento en que aparecen estos problemas es inconsistente entre los usuarios, lo que dificulta identificar una actualización específica como causa definitiva. Los usuarios siguen a la espera de una aclaración por parte de la empresa o de una actualización de software correctora que restablezca la estabilidad en el consumo de energía.