Tesla ha lanzado recientemente una expansión del servicio "Robotaxi" en la ciudad estadounidense de Houston, adoptando un mapa geográfico (Geofence) diseñado con forma de cohete bajo el lema "Houston, el despegue ha comenzado". Sin embargo, informes de campo de expertos en el seguimiento de flotas de conducción autónoma han revelado que este mapa no refleja con precisión la realidad operativa del servicio, ya que incluye amplias zonas en el centro de la ciudad donde los vehículos no pueden operar realmente.
Según Ethan Mekana, ex empleado de Tesla y fundador de la plataforma "Robotaxi Tracker", la nueva zona de servicio en Houston es una de las áreas más "engañosas" que ha detectado hasta ahora. Mekana, quien probó el servicio en el terreno, explicó que la aplicación de Tesla rechaza las solicitudes de viaje en zonas que se encuentran claramente dentro del alcance geográfico anunciado, mostrando un mensaje a los usuarios que indica que "la ubicación no está disponible" y les pide que se trasladen a otro punto.
Desafíos técnicos en rutas y mapas
Los problemas no se limitaron únicamente a la disponibilidad del servicio, sino que se extendieron a la eficiencia de la navegación de los vehículos. En uno de los experimentos documentados, la aplicación mostró una ruta de viaje que tardaba 43 minutos para recorrer una distancia de apenas dos manzanas en el centro de la ciudad. La razón de esta ruta larga e ilógica se debe al intento del sistema de conducción autónoma de evitar cruces de ferrocarril o ciertos obstáculos técnicos que siguen representando un desafío para el software de Tesla en esa zona.
Mekana señaló que el sistema se ve obligado a rodear amplias zonas en "Midtown" y la zona de los museos para llegar a un destino muy cercano, lo que indica la existencia de "zonas muertas" técnicamente dentro del mapa que promociona la empresa. No obstante, Mekana reconoció que la experiencia de conducción en las zonas realmente disponibles fue "muy buena" y superó en algunos aspectos a competidores como "Waymo" en cuanto a la fluidez de la conducción.
¿Qué cambia en la práctica para los usuarios?
Esta discrepancia entre el marketing y la realidad plantea interrogantes sobre las prioridades de las empresas tecnológicas al lanzar servicios de conducción autónoma. Mientras Tesla busca presentar una imagen impresionante mediante mapas con formas simbólicas (como el cohete), el usuario final se enfrenta a limitaciones operativas que no han sido comunicadas claramente. Esta brecha representa un desafío para la credibilidad de los mapas de servicios autónomos, ya que los pasajeros dependen de estos datos para planificar sus desplazamientos.
En comparación, los informes también detectaron brechas en los mapas de la empresa "Waymo" en Orlando, pero estas se limitaban a zonas periféricas como aeropuertos, que a menudo requieren permisos especiales o actualizaciones de software inminentes. En el caso de Tesla en Houston, la brecha se encuentra en el corazón de la zona urbana, lo que sugiere que el diseño de marketing del mapa precedió a la preparación técnica del sistema en esas calles específicas, lo que obliga a los usuarios a verificar manualmente la disponibilidad del servicio antes de confiar en él.