Samsung, en colaboración con Google, se prepara para entrar en una nueva fase del mercado de dispositivos vestibles con el anuncio de la fecha de inicio de la preventa de sus nuevas gafas inteligentes Intelligent Eyewear el próximo 12 de noviembre. Este movimiento forma parte de la estrategia de desarrollo del ecosistema Android XR, que tiene como objetivo ampliar el alcance de la realidad extendida (XR) para incluir dispositivos más ligeros y prácticos que los cascos tradicionales.
Las nuevas gafas, cuyos detalles de diseño se han filtrado en colaboración con marcas como Warby Parker y Gentle Monster, se basan en una experiencia de audio primero (audio-first). Esto significa que el enfoque principal se centrará en la interacción por voz y la inteligencia artificial, en lugar de la compleja visualización que podría estar disponible en versiones futuras. Se espera que las gafas admitan el asistente Gemini de Google para proporcionar funciones como asistencia en navegación, traducción instantánea y respuesta a consultas complejas.
¿Qué hace que estas gafas sean especiales?
Las especificaciones técnicas de las gafas incluyen cámaras integradas para registrar momentos espontáneos, con Samsung tomando medidas técnicas para reforzar la privacidad; las gafas encenderán un indicador LED al grabar, con un mecanismo que impide la grabación si se cubre dicho indicador. Además, estos dispositivos pretenden ofrecer una experiencia de inteligencia artificial integrada que facilite las tareas diarias del usuario sin necesidad de utilizar el teléfono constantemente.
Desafíos de precio y legislación
A pesar del entusiasmo que rodea al lanzamiento, todavía existen preguntas fundamentales sobre el precio final y la fecha de envío real, que se rumorea será en diciembre. Si bien se espera que su precio sea inferior al del casco Samsung Galaxy XR, que cuesta 1800 dólares, podría acercarse a los precios de los teléfonos inteligentes. Además, esta tecnología enfrenta una creciente presión regulatoria de los gobiernos de todo el mundo con respecto a la privacidad y el uso de cámaras en lugares públicos, lo que podría imponer restricciones sobre cómo operan estos dispositivos en algunas regiones.