Una visión de la web en la que los agentes de software se convierten en un público activo que obtiene información y ejecuta acciones y transacciones en nombre de los usuarios.
Cloudflare afirma que más de la mitad del tráfico que pasa por su red ya no es humano, mientras que las solicitudes de agentes de inteligencia artificial crecieron más de un 1700% en un año. La empresa propone herramientas para distinguir entre tipos de bots, controlar el acceso y cobrar por el uso de contenidos y servicios, aunque reconoce que los modelos de precios y detección aún están en fase experimental.