Seguro propuesto para proteger las actividades económicas, especialmente la agricultura, frente a las pérdidas relacionadas con los riesgos climáticos.
Un estudio publicado en Climate Risk Management concluye que las mujeres que poseen cuentas bancarias o tienen acceso formal a servicios financieros presentan una mayor capacidad para absorber las perturbaciones climáticas a corto plazo. Sin embargo, confirma que la financiación por sí sola no basta para construir resiliencia a largo plazo sin abordar las desigualdades en materia de tierras, ingresos y representación.