Fenómeno climático que el artículo relaciona con un aumento de la cizalladura del viento sobre el Atlántico tropical y una disminución de la actividad ciclónica.
Un sistema de baja presión en el oeste del golfo de México podría convertirse en huracán, en una temporada atlántica excepcionalmente tranquila que no ha registrado ningún huracán hasta principios de octubre. La trayectoria prevista apunta a lluvias intensas y a una posible llegada a tierra entre el sureste de Luisiana y el resto de Florida.
NASA y sus socios europeos utilizan los satélites Sentinel-6B y Sentinel-6 Michael Freilich para medir la altura de la superficie del mar y las características de la atmósfera durante El Niño, con el objetivo de mejorar la estimación de la intensidad de los huracanes y la velocidad con la que se intensifican. Está previsto incorporar los datos sobre la altura del océano al algoritmo de NOAA sobre el contenido de calor oceánico antes de que termine el año.