La Electronic Frontier Foundation (EFF) presentó su contribución oficial a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en el marco de las consultas globales sobre los derechos y la seguridad de los niños en el entorno digital. Este paso se realiza en preparación para un informe que será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el primer trimestre de 2027.
El entorno digital como refugio seguro
La organización argumenta que la evaluación de la seguridad digital de los jóvenes no puede separarse de su realidad en el mundo físico. Para muchos, las plataformas digitales ofrecen un refugio seguro y un espacio para explorar su identidad y acceder a información vital que podría no estar disponible en sus entornos familiares o comunitarios. La organización advierte que las políticas que imponen restricciones estrictas al acceso a los servicios digitales podrían ser contraproducentes, haciendo que la vida de los jóvenes sea menos segura en lugar de protegerlos.
Crítica al enfoque regulatorio actual
La EFF criticó las tendencias regulatorias globales actuales que se centran excesivamente en empoderar a los padres o imponer restricciones técnicas, en lugar de involucrar a los propios jóvenes en los procesos de toma de decisiones. La organización subraya que muchas de las propuestas políticas actuales se limitan a restringir el acceso al contenido en lugar de abordar los problemas fundamentales relacionados con el diseño de productos digitales y los modelos de negocio basados en la vigilancia y la recopilación de datos.
¿Qué exige el informe?
La organización exige la adopción de un marco de trabajo que equilibre la protección y los derechos, señalando varios puntos fundamentales:
- Responsabilidad técnica: La necesidad de responsabilizar a las empresas tecnológicas por las opciones de diseño, las prácticas de datos y los modelos de negocio que aumentan los riesgos.
- La privacidad como derecho inherente: El rechazo a la exigencia de recopilar datos sensibles para la verificación de edad, lo cual crea riesgos de privacidad para todos los usuarios.
- Inclusividad: Involucrar a los jóvenes en los procesos de gobernanza y regulación digital para garantizar que las soluciones reflejen sus necesidades reales.
- Inteligencia artificial: Estudiar cómo los modelos de negocio y los servicios basados en inteligencia artificial afectan los derechos de los niños.
La EFF enfatiza que la solución no reside en elegir entre proteger a los niños de los riesgos o proteger sus derechos, sino en abordar los sistemas que generan estos riesgos desde su origen, manteniendo el derecho a la privacidad, la participación y el acceso a la información como pilares fundamentales para el crecimiento digital.