Turquía tiene previsto introducir un paquete de mecanismos de inversión e infraestructura para apoyar la inteligencia artificial durante el periodo 2026-2030, en el marco del «Plan de Acción Turco para la Inteligencia Artificial». El plan incluye la creación de «zonas de crecimiento de la inteligencia artificial» y «fábricas de inteligencia artificial», además de un mecanismo de financiación que abarcará desde la investigación básica hasta la expansión de las empresas emergentes.
Según la información transmitida por la Agencia Anadolu citando a sus fuentes, el Ministerio de Industria y Tecnología de Turquía coordinará la ejecución de los planes, aprovechando el presupuesto general, las inversiones del sector privado, los fondos internacionales, los incentivos y las asociaciones público-privadas. El Gobierno tiene como objetivo crear un valor económico superior a un billón de liras.
Infraestructura compartida para empresas e investigadores
Las zonas de crecimiento propuestas incluirán centros de datos e inversiones en inteligencia artificial, con instalaciones preparadas de antemano para energía, terrenos y comunicaciones. También se espera que estas zonas ofrezcan procedimientos más rápidos para obtener permisos y licencias, así como conexiones de fibra óptica de alta capacidad con capacidades de respaldo.
Por su parte, las «fábricas de inteligencia artificial» combinarán capacidades informáticas a gran escala con zonas de datos, herramientas para el desarrollo de modelos, entornos de prueba, apoyo técnico y servicios para convertir proyectos en productos. Funcionarán con energía de bajas emisiones de carbono, según lo establecido en el plan. Se espera que los principales inversores y operadores asignen capacidad a pequeñas y medianas empresas, empresas emergentes e investigadores, además de ofrecer orientación y contribuir al ecosistema local.
Turquía tiene como objetivo anunciar la primera zona de crecimiento en el plazo de un año, seleccionar a los principales inversores y poner en funcionamiento la primera fase de al menos una zona para finales de 2027. Para finales de 2028, planea anunciar al menos cinco zonas, poner en funcionamiento tres de ellas e inaugurar tres centros regionales de excelencia y seis puntos de acceso, alcanzando una tasa de utilización del 70% de la capacidad operativa.
Una escalera de financiación, de la investigación a la expansión
El plan contempla crear una «escalera de financiación para la inteligencia artificial» compuesta por dos fondos. El «Fondo Nacional de Investigación sobre Inteligencia Artificial» destinará al menos 10.000 millones de liras a investigaciones básicas y aplicadas y a proyectos en fase inicial, con el objetivo de que al menos el 40% de los proyectos apoyados pasen a la fase de prototipo o prueba piloto.
Las empresas turcas que demuestren la adecuación del producto al mercado o que maduren a través del fondo de investigación recibirán apoyo del «Fondo de Crecimiento de la Inteligencia Artificial», cuyo volumen asciende a 15.000 millones de liras. El fondo tiene como objetivo contribuir a financiar al menos 20 empresas emergentes y estimular inversiones privadas de al menos dos liras por cada unidad de dinero público.
El fondo operará mediante tres vías: inversión conjunta del Gobierno y de inversores privados en condiciones iguales; transferencia de recursos a fondos de capital riesgo nacionales y extranjeros; y apoyo mediante deuda y garantías. El Ministerio de Industria y Tecnología asumirá la responsabilidad principal en cooperación con el Ministerio del Tesoro y Finanzas, la Presidencia de Estrategia y Presupuesto, TÜBİTAK y el Fondo Soberano de Turquía.
¿Qué cambia en la práctica para las pequeñas empresas?
El plan tiene como objetivo asignar 1.000 vales de inteligencia artificial durante los primeros 12 meses para ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a las empresas emergentes a convertir las ideas en productos. También se pretende trasladar al menos la mitad de los proyectos apoyados a pruebas de campo y convertir al menos un tercio de esas pruebas en productos o servicios permanentes.
El plan también establece objetivos operativos para las pruebas, como lograr un aumento medio de al menos el 10% en la productividad o la calidad, pasar de la prueba al proyecto piloto en un máximo de cuatro meses y del proyecto piloto al producto en un máximo de seis meses.
Impacto y limitaciones pendientes
La importancia de la iniciativa radica en que no se centra únicamente en financiar modelos, sino que conecta la informática, los datos, las pruebas y la comercialización en una sola infraestructura de la que pueden beneficiarse las empresas más pequeñas. Turquía también pretende estimular inversiones privadas de al menos 10.000 millones de dólares en inteligencia artificial y centros de datos para 2030, y alcanzar una capacidad acumulada de al menos un gigavatio.
Sin embargo, las cifras mencionadas son objetivos de ejecución y no resultados alcanzados todavía. El artículo no aclara los mecanismos de selección de proyectos ni las condiciones de los vales, la distribución de la capacidad y los precios de acceso, y tampoco menciona detalles sobre el calendario efectivo de financiación. Por ello, el valor práctico del plan dependerá de convertir estos objetivos en capacidades disponibles para empresas e investigadores, no únicamente de anunciar las zonas y los fondos.