El primer día de la feria IFA Berlin de 2026 mostró que la sostenibilidad tecnológica no se presenta como un único producto ni como un camino uniforme. Además de teléfonos, dispositivos de entretenimiento y productos basados en inteligencia artificial, grandes empresas y startups presentaron soluciones para abordar el transporte, la energía, la gestión de residuos y el trabajo agrícola y doméstico de distintas maneras.
El reportaje de CleanTechnica, escrito por Larry Evans, se centra en varios productos que llamaron la atención en la feria y señala que cada uno de ellos aborda solo una parte del problema. Por eso, el texto se acerca más a una lectura sobre el terreno de las tendencias de sostenibilidad de la feria que al anuncio del lanzamiento de un único producto o a una reseña exhaustiva de los productos.
Los coches eléctricos de Xiaomi se dirigen a Europa
Xiaomi fue una de las empresas más destacadas presentes en la feria, donde mostró los modelos SU7, SU7 Max y SU7 Ultra, además de un SUV YU7 fuera del recinto del evento. Según el reportaje, la empresa planea lanzar el SU7 y el YU7 en Europa durante el próximo año, sin anunciar una fecha concreta hasta el momento de la publicación.
Los coches también incorporan sensores LiDAR destinados al sistema de conducción inteligente, que se activará el próximo año una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias necesarias. Los vehículos incluyen asimismo un sensor AI Spatial Interaction para el control mediante gestos, lo que reduce la necesidad de utilizar la pantalla táctil para algunas funciones.
La importancia de esta iniciativa no se limita a añadir modelos eléctricos al mercado europeo, sino que también se extiende al intento de Xiaomi de vincular los coches con sus dispositivos móviles y sus aparatos domésticos dentro del ecosistema Human x Car x Home. El autor considera que los modelos deportivos podrían hacer que los coches eléctricos resulten más atractivos para los aficionados al automóvil, y no solo para los usuarios interesados en la responsabilidad medioambiental.
Convertir los residuos de coco en materiales de construcción
La startup filipina Lesstics presentó el producto Earth Board, unos paneles de construcción fabricados a partir de fibras de cáscara de coco. El reportaje señala que estos residuos representan un desafío para la gestión de residuos en numerosas regiones tropicales y que, en algunos casos, se queman, lo que provoca contaminación.
La empresa utiliza una tecnología propia para convertir los residuos en paneles que pueden emplearse en paredes, suelos, techos, armarios y muebles. El artículo afirma que los paneles tienen una uniformidad superficial similar a la de los tableros de partículas, con fibras más largas que les proporcionan una resistencia comparable a la de los paneles OSB. La empresa también utiliza un aglutinante de poliuretano de origen biológico, con el objetivo de eliminar el formaldehído presente en el contrachapado tradicional.
Según el reportaje, los paneles ofrecen resistencia al fuego, absorción acústica, aislamiento y resistencia al agua, además de un coste inferior al de las alternativas de construcción tradicionales. Esta idea adquiere especial importancia en Filipinas, donde los pinos utilizados habitualmente para obtener madera no crecen de forma extendida y algunos árboles están protegidos.
La automatización como alternativa a los equipos grandes
Yarbo presentó robots para el cuidado de jardines de las series Y y M. La nueva serie M, de menor tamaño, está destinada a superficies de hasta unos pocos acres. El concepto de la empresa se basa en operar máquinas pequeñas de forma frecuente y autónoma, en lugar de depender de equipos grandes y multifunción, que pueden consumir más combustible y ser más ruidosos y costosos.
Según las cifras incluidas en el reportaje, los robots M pueden cortar el césped en superficies de 1,5 acres al día, con la posibilidad de cubrir varias superficies semanalmente sin supervisión directa. La plataforma ofrece un diseño modular para tareas como recoger hojas y retirar nieve, mientras que las orugas ayudan a trabajar en condiciones meteorológicas difíciles. La carga inalámbrica rápida también puede elevar el nivel de la batería del 10 % al 90 % en 65 minutos, con la incorporación de LiDAR para mejorar la seguridad.
La presentación por sí sola no demuestra que estos robots sean adecuados para todo tipo de terrenos ni que sustituyan por completo a los equipos tradicionales, pero muestra cómo la automatización puede abordar los problemas de tiempo y cobertura en superficies extensas, en lugar de limitarse a aumentar el tamaño de la máquina eléctrica.
Una solución para tratar aceites y residuos del fregadero
La startup eslovena Valentin presentó una unidad compacta que se instala bajo el fregadero de la cocina para separar las grasas y los materiales orgánicos antes de que lleguen a la red de alcantarillado. El reportaje advierte que los aceites pueden contribuir a la formación de acumulaciones de grasa en las redes de alcantarillado, mientras que los residuos orgánicos pueden aumentar la carga de las plantas de tratamiento de aguas residuales.
La unidad seca los materiales orgánicos, y el resultado puede utilizarse como fertilizante cada pocas semanas, mientras que los aceites se recogen para desecharlos con los residuos cada varios meses. El aire del proceso de secado se expulsa a través de las aberturas de ventilación existentes en la instalación de fontanería para limitar los olores. El autor señala que la reducción de los atascos puede resultar especialmente útil en edificios de varias plantas, al evitar la necesidad de utilizar limpiadores químicos agresivos o de limpiar manualmente el filtro.
El almacenamiento de energía entre el uso personal y la resiliencia
El almacenamiento de energía fue otro de los ejes del pabellón de Jackery. La empresa anunció el sistema FortiShield Safety System, que describe como un marco integral de seguridad de siete capas destinado a sus distintas categorías de dispositivos. Esta formulación sigue siendo una afirmación de la empresa tal como aparece en la fuente y no el resultado de una prueba independiente presentada en el artículo.
Entre los productos expuestos se encontraba el Explorer 2000 Plus V2, que se ha reducido un 12,6 % en tamaño y un 22,1 % en peso, con un aumento de la potencia de salida, y el Explore 1000 Plus, cuyo volumen se redujo un 25 % y cuyo peso disminuyó un 9 %. La empresa también mostró el sistema modular Solar Vault 3 para gestionar la energía solar en balcones y anunció una asociación con SunBooster Vertical para utilizar tiras solares flexibles que pueden tejerse en vallas de alambre.
A mayor escala, Jackery presentó el sistema Energycore, con una capacidad de almacenamiento de 100 kilovatios-hora y refrigeración líquida, una potencia de 100 kilovatios y un tiempo de transferencia de 10 milisegundos, destinado a grandes viviendas o explotaciones agrícolas. También se mostró una versión del American Red Cross Explorer 2000 Plus V2 antes de su lanzamiento en Estados Unidos, con una función de alerta de tormentas y un modo de respaldo para emergencias.
¿Qué cambia en la práctica?
La conclusión central del reportaje no es que alguno de estos productos represente la solución definitiva para la sostenibilidad, sino que el éxito de las tecnologías verdes exige eliminar los obstáculos cotidianos para los usuarios. Reducir las emisiones puede no ser suficiente si el producto es complejo, costoso, poco cómodo o difícil de instalar.
El autor considera que centrarse en los puntos problemáticos de los clientes, como el consumo de energía, la capacidad de resiliencia, el coste, la facilidad de uso y el aspecto, podría ampliar la adopción de soluciones sostenibles. Esta es una interpretación editorial basada en el planteamiento del artículo, no una medición independiente de las tasas de adopción ni del impacto medioambiental de los productos mencionados. Además, el material no incluía detalles sobre precios, disponibilidad ni pruebas comparativas, lo que limita la posibilidad de evaluar la viabilidad comercial o medioambiental definitiva de cada solución.