El Medio Oeste estadounidense está experimentando una rápida expansión de la actividad relacionada con los semiconductores, impulsada por proyectos de fabricación, empaquetado y materiales avanzados, además de inversiones en computación cuántica y apoyo gubernamental a las empresas emergentes. Sin embargo, la construcción de un ecosistema capaz de competir con los centros costeros tradicionales no dependerá únicamente del tamaño de las fábricas; la velocidad de desarrollo de la fuerza laboral y la capacidad del sector privado para mantener la financiación determinarán si la región se convierte en una base industrial integrada.
Según un análisis publicado por Semiconductor Engineering el 17 de septiembre de 2026, la apuesta actual va más allá de la construcción de la planta de Intel en Ohio. El nuevo corredor incluye proveedores de productos químicos, instalaciones de empaquetado y pruebas, instituciones de investigación, empresas de diseño y proyectos cuánticos, lo que permite conectar la fabricación avanzada con los sectores automotor, de defensa y de aplicaciones industriales.
De la planta de Intel a una red regional de suministro
El proyecto Intel Ohio One en New Albany representa la mayor inversión de la región, con un valor previsto superior a 28.000 millones de dólares. El proyecto incluye dos plantas de fabricación de chips avanzados, con el objetivo de iniciar las operaciones de la primera entre 2030 y 2031 y de la segunda en 2032, después de que se ampliara el calendario original. Una vez terminado y operativo, se espera que el proyecto genere 3.000 nuevos puestos de trabajo en la zona de Columbus.
Sin embargo, la presencia de una gran planta no basta por sí sola para crear un centro industrial. En Indiana, SK hynix inició el 27 de agosto de 2026 las obras de una instalación de empaquetado avanzado, pruebas e investigación y desarrollo para chips de memoria de alto ancho de banda (HBM), con una inversión superior a 4.000 millones de dólares. Está previsto que las salas limpias se completen en octubre de 2028 y que la producción en volumen comience en la segunda mitad de 2029. Asimismo, Hemlock Semiconductor está ampliando en Michigan la producción de silicio policristalino ultrapuro utilizado en semiconductores, con una inversión de capital prevista de 825 millones de dólares, incentivos de la Ley CHIPS de hasta 325 millones de dólares y el objetivo de iniciar la producción en 2028.
El mapa también incluye la ampliación de la planta de Polar Semiconductor en Minnesota, por un valor superior a 525 millones de dólares, para aumentar la producción de chips de potencia, sensores, dispositivos de alto voltaje y tecnologías GaN-on-Si. En Ohio, Brewer Science está profundizando su presencia en los productos químicos utilizados en la industria tras adquirir las operaciones de productos químicos para semiconductores de Heraeus Epurio, lo que añadió una instalación en Dayton a sus operaciones.
¿Qué cambia en la práctica?
El indicador más importante no es el número de proyectos individuales, sino la aparición de vínculos entre etapas que antes estaban separadas. Los materiales, el tratamiento del agua, las herramientas de fabricación, el empaquetado, las pruebas y el diseño pueden desarrollarse dentro de una misma zona geográfica, en lugar de que cada planta dependa de una cadena de suministro distante. Asimismo, la instalación de NHanced Semiconductors en Indiana trabaja en empaquetado bidimensional y tridimensional, chips compuestos, interconexión híbrida y fotónica. Quantum Computing Inc. la adquirió en junio de 2026, con la continuidad de las operaciones en Indiana, mientras que la ampliación de Bloomington fue cancelada en mayo de 2024.
Esta infraestructura podría proporcionar a las empresas emergentes un acceso menos costoso a herramientas de diseño, computación y modelado, así como a instalaciones de prototipado, empaquetado y pruebas. Midwest Microelectronics Consortium afirma que trabaja para agrupar la demanda y proporcionar infraestructura digital y capacidades de prueba a empresas que enfrentan lo que se conoce como el «valle de la muerte» entre la investigación inicial y la llegada al mercado.
La fuerza laboral y la financiación son la prueba de la sostenibilidad
Los participantes citados en el informe consideran que la escasez de técnicos, ingenieros de procesos y científicos de materiales podría convertirse en el mayor obstáculo. La región cuenta con universidades, instituciones de investigación y capacidades de fabricación, pero transformar esta base en una fuerza laboral suficiente requiere alianzas a largo plazo con los centros universitarios comunitarios, programas de formación profesional y capacitación financiada por las empresas. Una de las estimaciones incluidas en el artículo calculó que el compromiso necesario podría extenderse entre 10 y 15 años, con un retorno de la inversión incierto.
El segundo desafío es la financiación. El gasto público, incluso cuando es considerable, no garantiza la existencia de empresas capaces de financiar su expansión con los ingresos del mercado. El informe advierte que depender para el crecimiento de los ciclos de subvenciones gubernamentales, en lugar de la demanda comercial, podría producir un patrón de auge y contracción que debilite la competitividad. Por ello, la región necesita modelos de negocio sostenibles que reinviertan los rendimientos en fábricas y capacidades, en lugar de depender permanentemente del apoyo público.
La computación cuántica como vía paralela
La zona de Chicago apuesta por una oportunidad relativamente diferente. El estado de Illinois ha destinado 500 millones de dólares al Illinois Quantum and Microelectronics Park, con una inversión prevista de PsiQuantum por valor de 1.000 millones de dólares, dentro de un proyecto ubicado en una parte del antiguo emplazamiento de U.S. Steel en el sur de Chicago. Se espera que el proyecto albergue a empresas como IBM y PsiQuantum para trabajar en aplicaciones cuánticas en los sectores farmacéutico, químico, energético y de defensa.
Chicago Quantum Exchange estima que las tecnologías cuánticas emergentes podrían generar un impacto económico de hasta 80.000 millones de dólares en Illinois, Wisconsin e Indiana para 2035. Asimismo, la incubadora Duality, lanzada en 2020 y 2021 como la primera aceleradora estadounidense centrada en empresas emergentes cuánticas, ha apoyado a entre 25 y 30 empresas que trabajan en computación, comunicaciones, sensores y tecnologías habilitadoras. El grado de madurez varía entre estos ámbitos; según la fuente, los sensores cuánticos están más cerca del uso comercial, mientras que las redes y la computación cuánticas aún están más lejos en el tiempo.
Lectura editorial de certi.news: lo que realmente está cambiando es el paso del Medio Oeste de desempeñar el papel de base de fabricación tradicional a intentar construir una cadena de valor que reúna fábricas, materiales, empaquetado, investigación y empresas emergentes. Sin embargo, la inversión anunciada aún no demuestra el éxito del ecosistema. Los calendarios de algunas plantas se extienden hasta el final de la década, algunas ampliaciones fueron canceladas o su futuro no está resuelto, y la capacidad de la región para formar profesionales cualificados y atraer capital privado seguirá siendo una cuestión abierta. Por ello, la oportunidad parece real, pero está condicionada a transformar los proyectos dispersos en relaciones de suministro, capacidades y empresas sostenibles.