La empresa Flox Intelligence está desarrollando un sistema basado en inteligencia artificial periférica para detectar animales cerca de vías férreas, aeropuertos, carreteras e instalaciones críticas, y después alejarlos mediante respuestas sonoras que varían según la especie y el comportamiento del animal. La empresa afirma que actualmente hay unos 150 de sus dispositivos operativos en Norteamérica, Europa y Australia.
Flox surgió de un laboratorio de inteligencia artificial del Real Instituto de Tecnología de Estocolmo en 2020, y fue fundada por Sara Nozkova después de 13 años de trabajo en el ámbito del transporte y los vehículos autónomos. Este año, la empresa participa en la final de Startup Battlefield 200, dentro del evento TechCrunch Disrupt, celebrado en San Francisco entre el 13 y el 15 de octubre.
¿Cómo funciona el sistema?
Las unidades funcionan con batería y pueden instalarse en postes, árboles u otras estructuras. Cuando un sensor de movimiento detecta actividad cercana, se activa una cámara que utiliza modelos ejecutados en el propio dispositivo para identificar al animal. A continuación, el dispositivo emite un sonido adecuado para su especie con el objetivo de alejarlo de la zona sensible.
Nozkova afirma que el sistema cambia sus respuestas con el tiempo para que los animales no se acostumbren a las señales repetidas. Flox también ofrece una plataforma de software que muestra la ubicación de los dispositivos y lo que ocurre sobre el terreno, con la posibilidad de crear informes para el cumplimiento normativo y supervisar la biodiversidad.
¿Por qué es importante este uso?
La necesidad de estos sistemas se basa en el coste de las colisiones de animales con las infraestructuras. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos estima que las colisiones con fauna silvestre costaron a la aviación civil estadounidense unos 272 millones de dólares anuales de media entre 1990 y 2025. En Francia, la empresa SNCF afirma que los animales afectan a más de 8.000 trenes al año, mientras que la región de Bretaña registró 120 colisiones de trenes con animales durante 2023, lo que provocó la interrupción de 660 servicios y más de 15.000 minutos de retrasos.
El enfoque de Flox difiere de métodos como las sirenas, las luces, las vallas, los halcones o la eliminación, ya que intenta vincular la respuesta con la identidad y el comportamiento del animal, realizando el análisis localmente en lugar de enviar los datos de observación a la nube. Esto puede ser importante en lugares remotos o que requieren una respuesta inmediata, pero la fuente no proporciona mediciones independientes que demuestren la superioridad del sistema frente a las alternativas ni su grado de éxito en la reducción de colisiones.
Expansión y competencia
La empresa utiliza un modelo comercial que vende las unidades por adelantado y después cobra una suscripción anual por el software y la inteligencia artificial a partir del segundo año. También cuenta con alianzas OEM que permiten ejecutar su software en vehículos como los trenes, entre ellas una alianza con la empresa Alstom. En el futuro, la plataforma pretende funcionar en trenes, automóviles, drones y otras máquinas que operen fuera de entornos regulados.
Flox compite con Robin Radar, que utiliza llamadas de socorro específicas de cada especie para dispersar aves y registrar la actividad, y con iCHASE, que detecta aves mediante visión por computador y las apunta con un láser móvil. Nozkova afirma que su ventaja reside en la amplitud del sistema y en los datos de campo que ha recopilado sobre respuestas seguras para animales como el alce y los osos grizzly.
Flox ha recaudado unos 5 millones de dólares mediante rondas presemilla y semilla, lideradas por Unconventional Ventures y Tilia Impact Ventures en la ronda semilla, con la participación de GENIUS NY, Norrsken, Satgana e inversores ángeles. Actualmente, la empresa está abriendo una ronda de serie A por valor de 10 millones de dólares, que se destinará principalmente a aumentar el número de dispositivos de unos 150 a varios miles y a ampliar el sistema a usos que vayan más allá de la vigilancia de la fauna silvestre. La empresa espera cerrar 2026 con unos ingresos de aproximadamente 1,5 millones de dólares.