Avance en las capacidades de automatización naval
Las maniobras de sistemas marítimos no tripulados "TURNAs-2026" fueron testigos de una demostración de las capacidades del vehículo submarino autónomo y ligero STM NETA 300, el cual completó con éxito misiones de detección y diagnóstico autónomo de minas y amenazas submarinas similares. Este logro se produjo durante las operaciones de la fuerza de avanzada, lo que mejora la seguridad de la navegación para las unidades navales principales.
Especificaciones y capacidades del NETA 300
El vehículo cuenta con un diseño compacto que permite su transporte por parte de dos personas, y está diseñado para operar en diversos entornos gracias a su estructura modular. Sus características técnicas más destacadas incluyen:
- Autonomía operativa: Capacidad para operar hasta 24 horas de forma continua.
- Profundidad y velocidad: Posibilidad de sumergirse hasta una profundidad de 300 metros y alcanzar una velocidad de 5 nudos.
- Sistemas de sensores: Equipado con un sónar avanzado y sensores de alta precisión para clasificar e identificar objetivos bajo el agua.
Además de sus misiones militares de inteligencia, vigilancia, contraminas y protección de puertos, el vehículo fue diseñado para ser adaptable a aplicaciones civiles como el letrinaje o mapeo del fondo marino, la inspección de tuberías, el monitoreo de instalaciones de energía renovable y el patrimonio arqueológico marino.
Integración de sistemas no tripulados
La participación técnica en las maniobras no se limitó al NETA 300, sino que incluyó un sistema integrado de sistemas nacionales turcos, donde el dron BOYGA demostró precisión al alcanzar blancos, mientras que el dron TOGAN transmitió imágenes en vivo al centro de mando. Asimismo, un enjambre de cinco drones KARGU llevó a cabo misiones de ataque, y el dron TUNGA-X neutralizó con éxito un objetivo aéreo hostil, lo que refleja una tendencia hacia una creciente dependencia de la automatización y la inteligencia artificial en las operaciones de campo.
¿Qué significa este desarrollo?
El éxito del NETA 300 en la detección autónoma de minas representa un paso importante para reducir el riesgo humano en operaciones navales peligrosas. La dependencia de sistemas autónomos (Autonomous Systems) permite una respuesta más rápida y precisa en el rastreo de áreas marítimas, lo cual reduce la dependencia de buzos o grandes buques en misiones de detección inicial. Está previsto que este vehículo entre en servicio en las Fuerzas Navales Turcas tras la firma de su primer contrato de venta nacional.