Tesla se está preparando para volver a ofrecer los modelos de automóviles Model 3 fabricados en Estados Unidos dentro del mercado canadiense, tras detectarse nuevas actualizaciones en el sitio web oficial de la compañía en Canadá que muestran especificaciones de rendimiento cercanas a las versiones anteriores procedentes de la planta de Fremont.
Indicios del regreso desde las plantas estadounidenses
La página dedicada al modelo Model 3 en su versión de tracción trasera (Premium Rear-Wheel Drive) en el sitio web canadiense mostró una autonomía de 584 kilómetros con una sola carga, con una tasa de aceleración de cero a 100 kilómetros por hora en 5,2 segundos, lo que coincide exactamente con las especificaciones de la versión Long Range RWD que Tesla produjo en la planta de Fremont y vendió en Canadá hace dos años.
Esta actualización llega en un momento en que se han detenido los pedidos de la versión fabricada en Shanghái, China, que está disponible con una autonomía de 463 kilómetros y un precio competitivo, debido a las restricciones de cuotas de importación impuestas que suspendieron los pedidos hasta marzo de 2027, dejando a Tesla ante la opción de depender de las plantas estadounidenses si desea ofrecer un modelo de largo alcance antes de esa fecha.
¿Qué cambia en la práctica?
El posible regreso de los automóviles fabricados en EE. UU. se enfrenta a destacados desafíos financieros y normativos, siendo el más notable los aranceles compensatorios del 25% impuestos por Canadá a los vehículos estadounidenses desde abril de 2025 y que siguen vigentes. En caso de que Tesla aplique aumentos de precios similares a estas versiones, los precios subirán hasta superar el límite de los subsidios gubernamentales del programa de eficiencia de vehículos eléctricos, lo que los convertirá en una opción más costosa en comparación con las versiones asiáticas anteriores.
Hasta el momento, Tesla no ha anunciado oficialmente los detalles de los precios o las fechas de entrega finales para estos modelos, mientras que los consumidores canadienses están a la expectativa de si las cuotas normativas cambiarán o de lo que ofrecerán las empresas competidoras en el próximo periodo.