Nuevo mecanismo para el control de aplicaciones infantiles
Samsung ha anunciado una actualización próximamente en las funciones de control parental para dispositivos Galaxy, cuyo objetivo es otorgar a los padres un mayor control sobre el contenido digital al que acceden los niños. En virtud de esta actualización, ciertas aplicaciones aparecerán en gris en el teléfono del niño, lo que significa que no se podrán abrir ni utilizar hasta que el padre o tutor lo apruebe explícitamente.
Esta medida incluirá las aplicaciones preinstaladas en el dispositivo, así como las aplicaciones que el niño ya haya descargado desde la tienda de aplicaciones. Está previsto que esta característica se lance como parte de la próxima actualización de la interfaz de usuario (One UI) en 2027, aunque la empresa aún no ha especificado la versión exacta de la interfaz que incluirá esta función, ya sea One UI 9.5 o One UI 10.
¿Qué cambia en la práctica?
Este cambio surge en respuesta a la creciente necesidad de regular el acceso a aplicaciones que podrían no ser adecuadas para los niños, incluidas las redes sociales o los programas preinstalados que los padres tal vez no deseen que utilicen sus hijos. Hasta el momento, Samsung no ha aclarado los criterios técnicos que adoptará para determinar qué aplicaciones se bloquearán automáticamente, ni si el sistema se basará en clasificaciones por edades específicas.
Cómo prepararse para la actualización
Samsung aconseja a los usuarios prepararse para esta función activando el "Grupo familiar" (Family Group) a través de las cuentas de Samsung. Los pasos recomendados incluyen:
- Invitar a los niños de 13 años o más a unirse al grupo familiar.
- Crear una "Cuenta infantil" (Samsung Child Account) para los menores de 13 años.
- Activar las funciones de control parental de Samsung, que permiten a los padres administrar los permisos de las aplicaciones y bloquearlas o permitirlas directamente desde sus propios teléfonos.
Esta actualización se considera un paso adicional por parte de Samsung para mejorar la privacidad y la seguridad de los usuarios jóvenes, reduciendo la probabilidad de que se expongan a contenidos no deseados sin la intervención directa de los responsables de sus dispositivos.