El Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México (UNM Health Sciences Center) sufrió un ciberataque que causó la interrupción de los sistemas y una alteración temporal en la atención a los pacientes y en las actividades académicas. La institución de salud comenzó a restringir temporalmente la admisión de nuevos pacientes y a desviar las ambulancias hacia hospitales cercanos, además de suspender las cirugías y las citas externas.
Por su parte, la administración de la universidad confirmó que el Hospital de la Universidad de Nuevo México y el Centro Médico Regional Sandoval permanecieron abiertos, y las clínicas reanudaron su programación de citas y procedimientos médicos. Sin embargo, las clases en las cuatro escuelas de ciencias de la salud fueron canceladas y se solicitó al personal no esencial que permaneciera en sus hogares.
Reclamaciones del grupo de ransomware y detalles de la brecha
Aunque la universidad no reveló inicialmente la naturaleza del ciberataque, informes de seguridad señalaron que un grupo de reciente creación autodenominado «Byod» reivindicó el ataque. El grupo afirmó en su sitio web de filtración de datos que había vulnerado miles de sistemas en todo el campus, abarcando la infraestructura, los hospitales y múltiples bases de datos.
El grupo de ransomware alegó haber obtenido datos personales pertenecientes a estudiantes y empleados, incluidos números de seguro social, registros de recursos humanos, datos financieros y de investigación, así como información sobre citas hospitalarias y expedientes de pacientes. En una medida inusual, el grupo afirmó posteriormente que ofrecería claves gratuitas para descifrar los sistemas a las instalaciones de salud, ofreciendo pagar sumas de dinero a los pacientes afectados, en un intento por presentarse como una entidad que pone a prueba las vulnerabilidades de seguridad.
¿Qué cambia en la práctica?
La administración del Centro de Ciencias de la Salud anunció más tarde que todos los sistemas electrónicos críticos habían vuelto a funcionar por completo, y que los hospitales universitarios y el tráfico de ambulancias operaban con normalidad tras los intensos esfuerzos realizados por los equipos de ciberseguridad en colaboración con socios externos para asegurar la red.
Las evaluaciones iniciales aclararon que el incidente afectó a algunos dispositivos de usuarios finales sin llegar a penetrar profundamente en los sistemas o servidores principales. No obstante, las autoridades pertinentes exigieron a los pacientes, estudiantes y empleados que extremen la precaución y se mantengan en alerta ante cualquier comunicación sospechosa o posible ataque de phishing que pudiera explotar las repercusiones de la brecha.