La organización de inteligencia de Cloudflare (Cloudforce One) publicó su informe periódico sobre amenazas de ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) correspondiente al tercer trimestre de 2026, basándose en los datos de su red global que gestiona un volumen masivo de tráfico en internet.
Un auge en los ataques relámpago y un retroceso en los hiperataques
Los ataques de denegación de servicio de corta duración, inferiores a 10 minutos y que se mantuvieron por debajo de 1 gigabit por segundo, registraron un crecimiento notable del 208 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. En contraste, los ataques a ultraescala que superan un terabit por segundo experimentaron una caída drástica de aproximadamente el 69 % en comparación con el segundo trimestre, lo cual podría estar relacionado con las operaciones de aplicación de la ley dirigidas contra redes de bots de internet de las cosas (IoT) a principios de año.
Cambios acelerados en los vectores de ataque
El panorama técnico experimentó un cambio llamativo representado por el colapso casi total de los ataques mediante el protocolo de directorio ligero sin conexión (CLDAP), con una tasa del 99.5 %. Por el contrario, los atacantes se volcaron fuertemente hacia otros protocolos, lo que provocó un salto del 215 % en la amplificación del sistema de nombres de dominio (DNS) y un aumento del 122 % en los flujos del protocolo de datagramas de usuario (UDP) genéricos.
¿Qué cambia en la práctica para las organizaciones?
Las cifras del tercer trimestre muestran que los sistemas de protección automatizados gestionaron un promedio de unos 8,200 ataques a la red por hora, lo que confirma que la mayoría de los ataques se ejecutan y se mitigan de forma totalmente automática y en cuestión de segundos, sin intervención humana. Este cambio hacia golpes rápidos y repetidos exige que las empresas y las infraestructuras en la nube dependan de sistemas de monitoreo y mitigación automáticos que operen de manera constante e inmediata.
Objetivos geográficos y sectores más afectados
Estados Unidos encabezó la lista de los países más expuestos a los ataques durante este periodo, seguido de China en segundo lugar e Indonesia en el tercero. Asimismo, países como Canadá e Israel experimentaron un ascenso notable en las clasificaciones debido a tensiones geopolíticas y circunstancias circundantes. En cuanto a los sectores, el enfoque de los atacantes se amplió para incluir los servicios de consumo, la infraestructura de internet y el entretenimiento, yendo más allá del enfoque anterior limitado exclusivamente a las organizaciones de medios.