La Autoridad del Mercado Energético (EMA) de Singapur ha anunciado el lanzamiento de un ambicioso plan para desarrollar la infraestructura energética durante los próximos cinco años, con el objetivo de satisfacer la creciente y acelerada demanda de electricidad. Esta medida responde al crecimiento significativo en los sectores de tecnología avanzada, encabezados por los centros de datos y la fabricación de semiconductores, además de la expansión en las redes de transporte eléctrico.
Previsiones de un aumento masivo en la demanda
Las estimaciones oficiales indican que el pico de consumo de electricidad en Singapur podría saltar hasta un 50% durante la próxima década. Tras alcanzar un pico de demanda de 8.6 gigavatios el pasado agosto, los planificadores esperan que esta cifra oscile entre los 9.9 gigavatios y los 13 gigavatios para el año 2031. Este aumento está directamente relacionado con la rapidez con la que se conecten a la red nacional los complejos de fabricación avanzada y los centros de computación.
Para garantizar la estabilidad del suministro, Singapur tiene la intención de poner en funcionamiento cinco nuevas centrales eléctricas de gas natural para 2031, lo que reforzará la capacidad actual de generación eléctrica en aproximadamente un 26%. El país también planea aumentar la capacidad de regasificación de 10 millones a 15 millones de toneladas métricas anuales mediante la puesta en marcha de una segunda terminal de importación en el puerto de Jurong para 2030.
Desarrollo de la red e inversión en interconexión regional
Para hacer frente a los cuellos de botella en el transporte, Singapur invertirá hasta 5.3 mil millones de dólares en la expansión de la red energética entre 2025 y 2029, lo que representa un aumento de 11 veces respecto a lo gastado en los cinco años anteriores. El plan incluye:
- La construcción de siete nuevas subestaciones eléctricas para 2031.
- La expansión de las líneas de transmisión de alta tensión hasta alcanzar los 9,100 kilómetros para 2030.
- La duplicación del sistema de túneles subterráneos para cables con el fin de facilitar el mantenimiento y reducir las perturbaciones en la superficie.
- El fortalecimiento de las capacidades de almacenamiento en baterías para superar 1 gigavatio/hora para 2030, con el fin de equilibrar las fluctuaciones de la energía solar.
A nivel regional, las autoridades estudian la creación de una segunda interconexión de alta tensión con la península de Malasia, lo que podría elevar la capacidad de transporte de energía transfronteriza a 2 gigavatios para 2030.
¿Qué significa este desarrollo para los inversores y el sector tecnológico?
Este plan demuestra que la estabilidad energética en Singapur ya no es solo una cuestión de servicios públicos, sino que se ha convertido en un pilar fundamental de la soberanía tecnológica. La expansión en la industria de chips y los centros de datos requiere un flujo constante y fiable de energía, y cualquier escasez podría obstaculizar el crecimiento económico digital. Asimismo, las declaraciones de los funcionarios reflejan cautela ante el "nacionalismo de recursos" (Resource Nationalism), que podría llevar a los países a priorizar sus necesidades locales en tiempos de crisis, lo que hace que asegurar las cadenas de suministro de gas y desarrollar la interconexión regional sea una necesidad estratégica indispensable para garantizar la continuidad de las operaciones en los grandes complejos industriales como el (Tampines Wafer Fab Park).