Amazon ha entrado oficialmente en el campo de los agentes de inteligencia artificial basados en texto, al anunciar el lanzamiento de una nueva función que permite a los clientes interactuar con su asistente inteligente Alexa a través de mensajes de texto para ayudar en los procesos de compra. Este paso llega en un momento en que las grandes empresas buscan mejorar la experiencia del usuario mediante interfaces de conversación natural.
¿Qué cambia en la práctica?
La nueva función permite a los usuarios seleccionados en Estados Unidos utilizar el lenguaje natural para buscar productos, añadirlos al carrito de compras y completar compras directamente a través de una interfaz de texto. Además, el agente inteligente puede gestionar listas de compras, supervisar cambios de precios, comparar productos y verificar el estado de los pedidos. El sistema también admite la búsqueda visual, permitiendo a los usuarios compartir fotos de productos o ropa para buscar artículos similares en la plataforma de Amazon.
¿Por qué importa esta noticia?
Este paso se produce tras la decisión de Amazon el pasado mes de septiembre de prohibir al agente de inteligencia artificial Muse, perteneciente a Meta, el acceso a los datos de su sitio web. Esta tendencia refleja la estrategia de Amazon de controlar la experiencia de interacción con la inteligencia artificial dentro de su propia plataforma, en lugar de depender de agentes externos. La empresa planea desarrollar las capacidades de Alexa con el tiempo para que aprenda las preferencias de los usuarios y ofrezca sugerencias personalizadas basadas en su comportamiento de compra.
Disponibilidad y limitaciones
Amazon ha comenzado a enviar invitaciones a un grupo seleccionado de clientes en Estados Unidos para activar la función, ofreciendo una lista de espera para quienes deseen acceder a ella antes del lanzamiento más amplio en las próximas semanas. Este paso llega justo antes de la temporada de compras navideñas, lo que indica el deseo de la empresa de probar la eficiencia del agente de texto en la gestión de la alta presión de la demanda.
Con esto, Amazon sigue el enfoque de otras empresas como DoorDash, que decidió centrarse en desarrollar su propio agente de texto en lugar de permitir que agentes de terceros operen en su plataforma, lo que confirma un cambio en el sector del comercio electrónico hacia la construcción de agentes de inteligencia artificial internos para mejorar la interacción directa con el consumidor.