Los datos más recientes de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) muestran que las fuentes de energía renovable superaron el 30 % de la generación eléctrica total en Estados Unidos durante el primer semestre de 2026, mientras la energía solar y el almacenamiento eléctrico continuaron expandiéndose a un ritmo superior al de la mayoría de las fuentes de generación tradicionales. La autora Tina Casey presenta estas cifras como una prueba de que la trayectoria de transformación del sector eléctrico no está determinada por completo por las posiciones de la administración federal respecto de los combustibles fósiles o la energía eólica.
Según los datos revisados por la organización Sun Day Campaign, la generación eléctrica a partir de fuentes renovables aumentó cerca de un 11 %, o exactamente un 10,9 %, en comparación con el primer semestre de 2025. La energía solar a escala de servicios públicos contribuyó con un incremento del 21,6 %, mientras que la generación solar a pequeña escala aumentó un 13 %, la hidroeléctrica un 10,1 % y la eólica un 6,5 %.
La energía solar y las baterías lideran la expansión
Durante los últimos cinco años, la capacidad solar a escala de servicios públicos se triplicó, mientras que la capacidad solar a pequeña escala aumentó más del doble. La capacidad eólica también creció aproximadamente un tercio, mientras que la capacidad de almacenamiento en baterías a escala de servicios públicos se multiplicó aproximadamente por 20.
La electricidad generada por la energía eólica y solar, incluida la solar a pequeña escala, representó el 22,3 % de la producción nacional durante el primer semestre del año. Según las cifras incluidas en el artículo, la producción combinada de ambas fuentes superó en un 58 % la producción de las centrales de carbón y también superó en un 28 % la producción de las centrales nucleares durante el mismo periodo.
Junio fue otro momento destacado: la generación eléctrica solar superó por separado la generación eólica y la hidroeléctrica, convirtiendo al sol en la mayor fuente renovable de ese mes.
Cifras de nueva capacidad
Entre julio de 2025 y junio de 2026, la energía solar a escala de servicios públicos añadió 28.076,7 megavatios de capacidad instalada. La capacidad solar a pequeña escala y la eólica también aumentaron en 6.492,0 megavatios y 10.552,9 megavatios, respectivamente; la cifra eólica incluye 800 megavatios de energía eólica marina.
Al sumar la energía hidroeléctrica, la biomasa y la energía geotérmica, el crecimiento de la capacidad de todas las fuentes renovables alcanzó 44.889,3 megavatios en un año. Asimismo, la capacidad de almacenamiento en baterías a escala de servicios públicos aumentó en 17.858,8 megavatios.
Las estimaciones mencionadas apuntan a la incorporación de unos 82,9 gigavatios de nueva capacidad de generación renovable y almacenamiento en baterías para el 30 de junio de 2027, frente a una disminución total de aproximadamente 3,1 gigavatios en la capacidad de los combustibles fósiles y la energía nuclear.
¿Qué está cambiando en la práctica?
Estas cifras muestran que la velocidad de despliegue de la energía solar y el almacenamiento se ha convertido en un factor central de la expansión del sector eléctrico estadounidense. Casey lo relaciona con lo que denomina la ventaja de la “rapidez de puesta en servicio”; según el planteamiento del artículo, los proyectos solares y los sistemas de baterías pueden cubrir las brechas de demanda en un periodo más corto que los nuevos proyectos nucleares, que requieren plazos de ejecución más largos.
El artículo cita la red eléctrica de Texas, donde el operador de la red ERCOT utilizó energía solar durante las horas diurnas y también redujo el pico de demanda mediante la descarga de sistemas de almacenamiento en baterías durante el aumento de las temperaturas. Este ejemplo ofrece una ilustración práctica del papel del almacenamiento en el equilibrio entre la generación y la demanda, y no solo en la incorporación de nueva capacidad de producción.
Lectura editorial y límites de la conclusión
Los hechos respaldan una conclusión clara: la energía solar, el almacenamiento y la energía eólica han registrado un crecimiento rápido, mientras que la generación eléctrica a partir del carbón disminuyó un 11,3 % y el crecimiento de la generación nuclear no superó el 1,7 %, frente al 1,8 % del gas natural, en el primer semestre de 2026. Sin embargo, esto por sí solo no demuestra que la política de Donald Trump haya causado esta tendencia o no haya logrado cambiarla; los datos miden los resultados del sector durante un periodo determinado y no ofrecen un análisis causal de las políticas.
Además, las previsiones de capacidad hasta junio de 2027 siguen siendo previsiones y no proyectos completados. Por ello, la importancia del artículo reside en documentar la brecha entre el discurso político y la rapidez con que cambia la combinación eléctrica, mientras permanecen abiertas las cuestiones relativas a la ejecución, las redes y la continuidad de este ritmo.