El Senado de Estados Unidos bloqueó la votación inmediata sobre un proyecto de ley denominado «Ley del botón de emergencia para la inteligencia artificial», después de que el senador Rand Paul rechazara una solicitud presentada por el senador John Kennedy para aprobar el proyecto por consentimiento unánime. La propuesta obliga a las empresas de inteligencia artificial a construir un mecanismo de apagado de emergencia para modelos de «inteligencia artificial superinteligente», en medio de la creciente preocupación por que estos sistemas se conviertan en entidades autónomas o escapen al control.
Según el informe difundido por la agencia Anadolu y publicado por el periódico The Hill, Kennedy planteó votar su proyecto basándose en la creciente preocupación por los posibles riesgos de los sistemas avanzados. Sin embargo, Paul se opuso a la solicitud, al considerar que una actuación del Congreso antes de comprender suficientemente la tecnología podría perjudicar la innovación y dejar a Estados Unidos rezagado respecto de los avances tecnológicos durante décadas.
Paul afirmó que otorgar al Gobierno facultades abiertas relacionadas con una orden de apagado o un dispositivo para desactivar sistemas de inteligencia artificial podría perjudicar el uso de la tecnología dentro de la economía estadounidense. Propuso reorientar la iniciativa hacia la formación de una comisión bipartidista conjunta para estudiar los riesgos que podría representar la inteligencia artificial superinteligente, pero Kennedy rechazó esta propuesta.
¿Qué ocurrió en términos de procedimiento?
El rechazo de la solicitud de votación por consentimiento unánime no significa que el proyecto de ley haya sido descartado definitivamente. Según el artículo, un senador puede oponerse a la solicitud de someter un proyecto de ley a votación, pero podría ser posible incluirlo en el orden del día del Senado y votarlo mediante otros procedimientos. El informe no fijó una nueva fecha para la votación ni mencionó detalles adicionales sobre el texto del proyecto, como la entidad que supervisaría la aplicación del requisito de apagado o los estándares técnicos propuestos para este.
El desacuerdo va más allá del «botón de apagado»
La controversia surge en un momento en que aumentan en Estados Unidos los llamamientos a ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial antes de que alcance niveles más peligrosos. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, junto con Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX, han pedido ralentizar los esfuerzos de desarrollo.
En cambio, la administración del presidente estadounidense Donald Trump adopta un enfoque centrado en fomentar la innovación en lugar de imponer nuevas normas que ralenticen el desarrollo de la inteligencia artificial. Trump describió las preocupaciones sobre que la tecnología escape al control como una «conspiración enfermiza» y advirtió que ralentizar el desarrollo podría otorgar una ventaja a China.
¿Por qué importa este acontecimiento?
La votación bloqueada revela una cuestión regulatoria que aún no se ha resuelto: ¿debería tratarse la posibilidad de apagar los modelos avanzados como un requisito legal previo, o debería dejarse el diseño de los mecanismos de control en manos de las empresas hasta que se aclaren los riesgos? Lo que cambió en la práctica es que la propuesta no obtuvo una vía rápida hacia la votación, no que haya terminado el desacuerdo sobre la seguridad de la inteligencia artificial. La eficacia de cualquier «botón de emergencia», las condiciones para utilizarlo y el alcance de la autoridad gubernamental siguen siendo cuestiones abiertas que la fuente no aclaró.