Una tecnología surgida de los planes de la NASA para extraer recursos de Marte ayudó a resolver un problema práctico de la industria de las bebidas: recuperar el dióxido de carbono producido por la fermentación y purificarlo para volver a utilizarlo en la carbonatación de productos y su envasado. Esto ocurre en un momento en que la escasez y la volatilidad del suministro de dióxido de carbono han aumentado el interés de las empresas por las soluciones de recuperación local.
La necesidad de esta tecnología se hizo evidente en Maine Beer Company en 2021, cuando la empresa se enfrentó a una escasez de dióxido de carbono por parte de su proveedor. Dave Love, director de sostenibilidad de la empresa, afirmó que la continuidad de la escasez podría haber puesto en riesgo la calidad de la cerveza dentro de los tanques, además de interrumpir las operaciones de embotellado, llenado de barriles y uso de centrífugas.
De los recursos de Marte a las cervecerías
Desde la década de 1990, Pioneer Astronautics obtuvo varios contratos del programa Small Business Innovation Research del Johnson Space Center de la NASA en Houston para desarrollar sistemas capaces de producir recursos a partir del entorno marciano. La idea incluía capturar dióxido de carbono de la atmósfera marciana y combinarlo con hidrógeno para producir agua destinada a sostener la vida y metano como combustible para cohetes.
Aunque los principios básicos no eran completamente nuevos, los sistemas de Pioneer se distinguían por ser compactos, eficientes y automatizados. Posteriormente, el fundador de la empresa, Robert Zubrin, reorganizó sus componentes a través de Pioneer Energy para desarrollar aplicaciones destinadas a la industria del petróleo y el gas, y luego comprendió que el sistema de captura y purificación de dióxido de carbono podía adaptarse a las cervecerías.
Craft Brewery Recovery System entró en la fase de producción en 2015, antes de que la empresa ofreciera la tecnología bajo licencia. En 2016, Amy George fundó Earthly Labs en Austin, Texas, para desarrollar soluciones de captura de carbono a pequeña escala, y obtuvo una licencia exclusiva del sistema.
Expansión del uso más allá del sector de las bebidas
El uso no se limitó a las cervecerías. Earthly Labs amplió sus actividades a bodegas y destilerías, y posteriormente descubrió mercados adicionales. Las empresas energéticas que producen dióxido de carbono como subproducto pueden capturarlo y venderlo en lugar de liberarlo o comprar cantidades adicionales, y varias empresas de este sector se convirtieron en clientes de la tecnología.
La tecnología también se utiliza en la producción de helio. Las reservas subterráneas de helio se encuentran mezcladas con otros gases, entre ellos metano y dióxido de carbono, lo que exige separarlos antes de aprovecharlas. El helio se utiliza en aplicaciones que incluyen la fabricación de chips y los cables de fibra óptica.
¿Qué cambió en la práctica?
Este caso demuestra el valor de transferir tecnologías espaciales a aplicaciones industriales en la Tierra: no se trasladó a una cervecería un sistema completo diseñado para Marte, sino que se reorganizaron subsistemas compactos y automatizados para adaptarlos a un problema comercial diferente. El beneficio práctico consiste en reducir la dependencia de los suministros externos de dióxido de carbono y permitir el uso del gas recuperado en los procesos de producción.
En 2021, Chart Industries Inc. adquirió Earthly Labs. Chart está especializada en la ingeniería de equipos criogénicos y ayudó a ampliar el alcance de la tecnología a aplicaciones como las centrales eléctricas. La fuente no especifica el volumen del ahorro económico ni la magnitud de la reducción de emisiones resultante de cada aplicación, ni proporciona datos cuantitativos sobre la eficiencia de los sistemas o el periodo de recuperación de su coste; por ello, el beneficio económico y ambiental sigue variando según el sector y el tamaño de la instalación.