LG apuesta por la tecnología RGB LED para ampliar su presencia en el mercado de los televisores de alto brillo, pero la reseña del MRGB95B indica que la implementación actual no compite con las mejores alternativas, pese a su evidente capacidad para producir una imagen brillante y vibrante. El televisor de 75 pulgadas es el más pequeño de los tres tamaños disponibles y cuesta 3.600 dólares.
El televisor utiliza zonas de retroiluminación con LED rojos, verdes y azules independientes, en lugar de depender de una iluminación blanca o azul con un filtro de color o puntos cuánticos. Esto permite aumentar el brillo de los colores y mostrar una gama más amplia. LG y Samsung utilizan la denominación Micro RGB, mientras que otras empresas emplean el término Mini RGB LED, pero el menor tamaño de los LED no implica automáticamente un mayor número de zonas ni un rendimiento superior.
Gran brillo frente a problemas en las escenas oscuras
El revisor midió un pico de brillo de 4.011 nits en el modo HDR Filmmaker, lo que hace que el televisor sea adecuado para habitaciones que reciben mucha luz natural. También cubre el 100 % de la gama P3 utilizada en las películas y aproximadamente el 90 % de la gama BT.2020, más amplia, y ofrece colores intensos.
Sin embargo, el rendimiento no mantiene el mismo nivel en las zonas oscuras. Resulta difícil distinguir los detalles cercanos al negro y aparecen halos de luz alrededor de los elementos brillantes dentro de las escenas oscuras, como los subtítulos. Según la reseña, el blooming en estos casos es más evidente que en otros televisores RGB LED.
La precisión del color y los reflejos debilitan la experiencia
Incluso en el modo Filmmaker, la imagen tiende hacia el azul claro; las nubes blancas muestran un ligero tono azulado y los tonos de piel parecen más fríos de lo deseado. El revisor considera que este problema es inaceptable en un televisor de 3.600 dólares, aunque el usuario pueda acostumbrarse a él después de un tiempo.
Por su parte, la capa brillante de la pantalla es uno de los puntos débiles más molestos. Cuando se encienden las lámparas o hay una fuente de luz frente a la pantalla, los reflejos del arcoíris aparecen con claridad, especialmente en las escenas oscuras. Los colores también se ven afectados al mirar desde un ángulo lateral, un problema común en los televisores LED en general.
Especificaciones y software
- Cuatro puertos HDMI 2.1, uno de ellos compatible con eARC.
- Compatibilidad con Dolby Vision, HDR10 y HLG, sin Dolby Vision 2 ni HDR10+.
- Sistema webOS 26 y las principales aplicaciones de streaming.
- Compatibilidad con VRR, ALLM, Game Optimizer y G-Sync.
- Tamaños de 75, 86 y 100 pulgadas.
La plataforma webOS funciona con rapidez, pero la reseña la considera menos fácil de navegar que Google TV, Apple TV y Roku. Es posible configurar el televisor sin aceptar los términos de uso ni la política de privacidad si el usuario no quiere activar webOS; sin embargo, en ese caso la reproducción mediante aplicaciones requerirá un dispositivo externo conectado al televisor.
¿Qué cambia en la práctica para el comprador?
El MRGB95B parece una opción razonable para quien necesita un brillo elevado en una habitación luminosa y acepta colocar el televisor lejos de lámparas y ventanas, pero no ofrece un equilibrio convincente entre precio y calidad de imagen. La comparación indica que el Sony Bravia 7 II de 75 pulgadas cuesta 1.300 dólares menos, ofrece una mejor precisión del color y gestiona mejor los reflejos, mientras que el Hisense UR9 proporciona un rendimiento similar a un precio inferior.
La competencia más fuerte procede de televisores OLED de precio cercano, como el LG G6 OLED y el Samsung S95H. Es cierto que los OLED son menos brillantes, pero ofrecen un contraste intenso al apagar cada píxel de forma individual y no sufren blooming; además, proporcionan una mejor precisión del color y mejores ángulos de visión. Por ello, la reseña concluye que el MRGB95B puede ser el mejor argumento para comprar un OLED de LG, en lugar de ser una alternativa convincente a este.