Vodafone ha hecho un llamamiento a la Comisión Europea para que reconsidere la metodología utilizada para evaluar las fusiones dentro del sector de las telecomunicaciones en Europa. La empresa sostiene que las normas actuales, que se centran principalmente en el número de operadores en el mercado y en los precios inmediatos, ya no son suficientes, e insiste en la necesidad de incluir criterios relacionados con la capacidad de las empresas para lograr economías de escala y fomentar las inversiones en infraestructura digital.
Cambio en los criterios de evaluación de la competencia
Vodafone considera que la competencia en un sector intensivo en capital como el de las telecomunicaciones debe medirse por la capacidad de las empresas para desarrollar redes, mejorar la calidad de los servicios y ampliar el alcance de la cobertura, además de fortalecer la seguridad y fiabilidad de las redes. Esta petición se produce en el contexto de la revisión por parte de la Comisión Europea del borrador de las nuevas directrices sobre fusiones, donde Vodafone exige que el marco regulatorio final se base en pruebas concretas que equilibren los beneficios y los posibles perjuicios.
¿Qué ha cambiado en la práctica?
Vodafone basó su postura en un estudio publicado por GSMA Intelligence en julio de 2026, el cual demostró que los mercados de telecomunicaciones con tres operadores registraron inversiones un 48% más altas por conexión en comparación con los mercados con cuatro operadores desde 2016. Los datos también indicaron que la consolidación del mercado está vinculada a un aumento de los gastos de capital de entre el 28% y el 38%, con una mejora notable en las velocidades de red de aproximadamente un 25%.
La experiencia de la fusión en el Reino Unido
La empresa presentó un ejemplo práctico a través de la fusión de sus operaciones con Three UK, donde las entidades fusionadas se comprometieron a invertir 11 mil millones de libras esterlinas a lo largo de una década. Según un informe elaborado por Frontier Economics, esta consolidación resultó en:
- Un aumento del 38% en las velocidades medias de descarga de datos de quinta generación (5G).
- La cobertura de áreas que carecían de señal, alcanzando los 16.5 mil kilómetros cuadrados.
- Una mejora del 20% en las velocidades de cuarta generación (4G) para más de 7 millones de clientes gracias a la consolidación del espectro radioeléctrico.
¿Por qué es importante esta noticia?
Vodafone argumenta que el bienestar del consumidor no se limita solo a los precios, sino que se extiende a la calidad de las llamadas, la continuidad de los datos y la cobertura en las zonas rurales. La empresa subraya que centrarse en los efectos inmediatos sobre los precios puede ocultar los beneficios de inversión a largo plazo, que requieren años de actualización de equipos y expansión de redes. Asimismo, explicó que la escala económica local sigue siendo un elemento crucial, ya que alrededor del 80% de los costes de las redes móviles están relacionados con la red de acceso radioeléctrico que se gestiona y opera dentro de los mercados nacionales, lo que convierte a las fusiones locales en una necesidad estratégica para mejorar la competitividad y la innovación tecnológica.