Un estudio reciente publicado por el Instituto Vodafone en colaboración con el Centro de Estudios Avanzados de Seguridad, Estrategia e Integración (CASSIS) de la Universidad alemana de Bonn reveló un aumento en la dependencia de los países europeos de la tecnología digital procedente de fuera de sus fronteras entre 2010 y 2023. Esto ocurre a pesar de las múltiples iniciativas lanzadas por las capitales del continente para mejorar su independencia tecnológica y reducir su dependencia de proveedores externos.
El estudio, titulado «Establecer las prioridades estratégicas correctas: hacia un marco para reducir la dependencia digital», explicó que la tasa de dependencia digital general de Europa aumentó en aproximadamente 0,5 puntos porcentuales durante el período de estudio. En contraste, otros países experimentaron una disminución en dicha dependencia; la de China se redujo en unos 11 puntos porcentuales, la de Estados Unidos en unos 6 puntos porcentuales y la de los países BRICS en un punto porcentual.
Índice de dependencia digital y vulnerabilidades
El informe del estudio se basa en un índice reciente que compara 51 países, incluidos 16 países europeos, y mide el rendimiento según cuatro ejes principales:
- Comercio de productos de tecnología de la información y la comunicación.
- Comercio de servicios digitales.
- Plataformas digitales.
- Patentes de tecnología de la información y la comunicación.
Los resultados del índice mostraron que los países europeos registraron niveles de dependencia digital que oscilaron entre medios y altos. Las plataformas digitales destacaron como la vulnerabilidad estructural más prominente del continente, dado que los países europeos dependen casi por completo de proveedores extranjeros en este sector vital.
Cuatro vías para mejorar la independencia tecnológica
El estudio identificó cuatro vías estratégicas principales para ayudar a Europa a reducir su dependencia digital y construir una resiliencia tecnológica sostenible, con la posibilidad de combinarlas según las prioridades y los costos:
- Fortalecer las cadenas de suministro: Desarrollar las capacidades industriales y tecnológicas existentes para aumentar la importancia de la experiencia europea en sectores vitales.
- Construir una potencia tecnológica local: Inyectar inversiones a gran escala en un ecosistema digital competitivo que incluya plataformas, infraestructura y patentes.
- Abordar los cuellos de botella: Atacar las vulnerabilidades más graves que amenazan la seguridad nacional o afectan a funciones esenciales.
- Diversificar las asociaciones internacionales: Reducir la dependencia excesiva de un número limitado de proveedores extranjeros mediante la expansión de la red de alianzas.
¿Qué significa esto para los usuarios y los responsables políticos?
Estos resultados proporcionan un marco basado en datos para ayudar a los tomadores de decisiones en Europa a priorizar la protección de la infraestructura digital. La persistencia de la brecha en el sector de plataformas y servicios digitales expone a la economía europea a riesgos de perturbaciones externas, lo que hace que la transición hacia capacidades locales y la diversificación de asociaciones sea una necesidad operativa y no meramente una opción política.