Los datos del Programa Presidencial Anual de 2027 en Turquía revelaron un salto cualitativo en la infraestructura de telecomunicaciones, donde la longitud total de las redes de fibra óptica en el país aumentó un 12,9% en un año, alcanzando los 720 mil 12 kilómetros para el segundo trimestre de 2026.
Inversiones intensivas en infraestructura
Este crecimiento es el resultado de enormes inversiones realizadas por los operadores de telecomunicaciones, quienes añadieron 82 mil kilómetros de líneas de fibra en solo 12 meses. Esta medida se enmarca en el fortalecimiento de la competencia basada en la infraestructura, donde el número de operadores autorizados en este sector alcanzó los 206 hasta junio de 2026.
¿Qué significa este desarrollo para los usuarios?
El informe señala un cambio tangible en el comportamiento de los consumidores y sus preferencias técnicas, ya que la cuota de servicios de Internet a través de líneas de abonado digital (DSL) en el mercado de banda ancha fija disminuyó del 46,4% al 37,8% en un año, lo que refleja la tendencia de los usuarios hacia tecnologías de conexión más rápidas y fiables. Al mismo tiempo, la cuota de Internet por cable se mantuvo en el 7,1%.
Expansión de los servicios 5G
Turquía ha sido testigo de una rápida expansión en los servicios de quinta generación (5G), que se lanzaron en 81 provincias el 1 de abril de 2026. Para junio del mismo año, el número de suscriptores activos en servicios 5G alcanzó aproximadamente los 44,3 millones, de un total de 87 millones de suscriptores en servicios de comunicaciones móviles. Asimismo, el número total de suscriptores de banda ancha en el país aumentó hasta alcanzar los 100,8 millones, con un incremento anual del 3,5%.
Innovación e investigación y desarrollo
Las cifras confirman el papel del sector de las tecnologías de la información y la comunicación como un pilar fundamental en la economía turca, ya que contribuye directamente al producto interior bruto. Alrededor del 60% de las empresas presentes en las zonas de desarrollo tecnológico y el 22% de los centros de investigación y desarrollo (R&D) están activos en este sector, lo que refuerza la capacidad del país para la innovación técnica y el aumento de la productividad en diversos sectores económicos.