Anthropic anunció que su laboratorio de biología molecular en el área de la bahía de San Francisco identificó un sistema enzimático previamente desconocido dentro del ADN de los bacteriófagos, virus que infectan a las bacterias y se replican en su interior. La empresa afirma que el sistema posee características que recuerdan a los mecanismos CRISPR, ya que puede realizar operaciones como cortar, copiar y pegar ADN.
CRISPR se utiliza de forma natural como parte del sistema inmunitario de las bacterias contra los virus y posteriormente se convirtió en una tecnología ampliamente utilizada para la edición genética. Por ello, encontrar un mecanismo biológico que desempeñe funciones similares podría ser importante, pero el grado de novedad y el valor científico del descubrimiento aún no se han determinado.
El papel de Claude en el descubrimiento
Según Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, el descubrimiento fue realizado «en su mayor parte, aunque no completamente» por Claude. El modelo utilizó unos 950 agentes para procesar los datos y el proceso consumió 210 millones de tokens, mientras que el trabajo analítico intensivo solo duró 21 horas. Anthropic no especificó cuántos meses habían transcurrido desde la puesta en funcionamiento del laboratorio, pero afirmó que fue creado en la primavera del año en curso.
Por otro lado, Amodei reconoció que el resultado se basó en trabajos de otros investigadores y señaló que un equipo de Stanford había descubierto anteriormente un sistema similar en algunos aspectos. La comunidad científica en general tendrá que verificar la magnitud y la novedad del descubrimiento, en lugar de considerar definitiva la descripción que hace la empresa del resultado.
¿Qué no hizo el modelo?
Lo más destacado que revela el material no es únicamente el descubrimiento, sino los límites de la autonomía de Claude dentro del laboratorio. Anthropic confirmó que todo el trabajo de laboratorio fue realizado por científicos humanos y que el laboratorio opera bajo los niveles de bioseguridad BSL-1 y BSL-2, sin trabajar con patógenos capaces de infectar a los seres humanos. Según los datos disponibles, el papel de Claude se limitó a investigar los datos y ayudar a llegar al sistema enzimático, no a controlar de forma autónoma los equipos ni a realizar los experimentos físicos.
¿Por qué importa esta noticia?
El paso se produce mientras dirigentes del sector de la inteligencia artificial advierten sobre los riesgos de utilizar modelos en ámbitos biológicos sensibles, incluida la posibilidad de que se empleen de forma indebida en el bioterrorismo. Al mismo tiempo, Amodei considera que la inteligencia artificial podría ayudar a tratar la mayoría de las enfermedades en un plazo de 5 a 10 años. Esto revela una disyuntiva clara entre acelerar la investigación científica y la necesidad de aplicar estrictos controles de seguridad.
Anthropic no es la única entidad que utiliza la inteligencia artificial en la investigación biológica; investigadores de Stanford han publicado trabajos sobre modelos lingüísticos y CRISPR, investigadores de University of California, San Francisco utilizaron inteligencia artificial para diseñar enzimas desde cero, y Google lanzó la herramienta AlphaFold para la investigación biológica en 2020.
Anthropic tampoco descarta crear en el futuro un laboratorio en el que Claude pueda controlar de forma autónoma los equipos de laboratorio, pero afirma que eso no ocurre actualmente y que cualquier transición de la asistencia analítica a los experimentos autónomos requeriría garantías adecuadas.