La empresa italiana NaviGate, surgida de la Universidad Sapienza de Roma, anunció la finalización de una prueba orbital de su software NaviCode Caravel a bordo del ION Satellite Carrier de D-Orbit. La prueba ejecutó el software directamente en el ordenador instalado en el vehículo, donde procesó datos sin procesar del receptor GNSS ya existente para calcular la posición del vehículo en tiempo real, sin instalar hardware adicional.
La importancia de la prueba reside en trasladar parte del proceso de determinación orbital precisa de las estaciones terrestres al propio vehículo. Tradicionalmente, este proceso requiere una infraestructura terrestre especializada, equipos de dinámica de vuelo y comunicaciones repetidas con el vehículo para reconstruir y predecir la órbita. A medida que las constelaciones se expanden y aumenta la necesidad de responder con rapidez, esta dependencia puede elevar los costes y la carga operativa, además de retrasar las decisiones.
Resultados de la prueba orbital
La demostración se llevó a cabo mediante el servicio Software In-Orbit Demonstration de D-Orbit en dos fases. NaviGate comenzó validando el software en un modelo de ingeniería que simulaba el entorno informático orbital; después cargó la aplicación en el vehículo ION, que se encontraba en órbita, y la ejecutó varias veces con datos de medición reales del receptor GNSS.
El software funcionó en tiempo real y sin registrar estados de fallo. El mejor nivel oficial de incertidumbre en la determinación de la posición fue de 5,2 centímetros, mientras que los valores medios se situaron en el rango de los decímetros en las distintas ejecuciones, utilizando únicamente mediciones GPS. NaviGate comparó los resultados con soluciones orbitales de referencia reconstruidas en tierra mediante el software GODOT de la Agencia Espacial Europea y constató que eran coherentes con ellas.
NaviCode Caravel también admite diseños para procesar datos de varios sistemas GNSS y servicios de corrección como SBAS y Galileo HAS. Estas capacidades podrían permitir una mayor precisión en usos operativos, pero no formaron parte del resultado anunciado de GPS-only para esta demostración.
¿Qué cambia en la práctica?
El papel de Caravel no se limita a conocer la posición actual del vehículo; el software también está diseñado para predecir su posición futura y proporcionar una medida de la fiabilidad de la predicción. Esta información podría ayudar al vehículo a planificar de forma autónoma acontecimientos como las ventanas de comunicación con las estaciones terrestres o la activación de cargas útiles, reduciendo la necesidad de una intervención terrestre continua.
NaviGate afirma que la aplicación podría servir para operar constelaciones, procesar imágenes a bordo de satélites de observación de la Tierra y para constelaciones de posicionamiento, navegación y sincronización, además de vehículos de lanzamiento y transporte orbital. Sin embargo, la fuente describe estos ámbitos como casos de uso previstos, no como despliegues comerciales completados.
De la prueba al uso comercial
Caravel representa la primera versión de la familia NaviCode, mientras que las versiones posteriores tienen previsto ampliar la plataforma hacia la navegación flexible multisensor y la planificación autónoma de maniobras en grandes constelaciones. El software también fue elegido ganador de los desafíos CASSINI de 2026, una competición europea de emprendimiento en el sector espacial gestionada por la Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial.
Tras la demostración, NaviGate busca trabajar con operadores de constelaciones e integradores de misiones para ejecutar los primeros proyectos piloto. El éxito de la operación indica que el software cargable en una plataforma orbital puede acortar la distancia entre la simulación y los datos reales, pero el grado de dependencia de estos resultados en distintas misiones seguirá estando relacionado con el tipo de órbita, la calidad de las mediciones GNSS, la disponibilidad de servicios de corrección y los requisitos de la misión.