Los agentes de inteligencia artificial capaces de trabajar después de que el usuario se marcha han entrado en una etapa de competencia temprana, con el movimiento de OpenAI mediante Dots, de Meta mediante Muse y de xAI mediante Grok Bot, mientras que Anthropic optó por incorporar Cowork a la aplicación Claude en lugar de presentarlo como un producto independiente con un nombre y una personalidad de marketing separados.
Cowork permite ejecutar tareas programadas después de que el usuario cierre su computadora, y comenzó a funcionar de esta manera en julio. Tras integrarse en Claude durante septiembre, estuvo disponible primero para los suscriptores Pro y Max, con planes de ofrecerlo a los suscriptores Team y a los usuarios gratuitos. Anthropic también cuenta con Managed Agents para agentes alojados de larga duración desde abril, y lanzó Claude Tag dentro de Slack en junio, con una identidad de servicio y un registro de auditoría propios.
Una carrera en la que las ideas se repiten rápidamente
El artículo explica que el mercado de los agentes persistentes todavía es tan reciente que no se puede hablar de un ganador estable. Han aparecido proyectos como Clawdbot, que comenzó como un proyecto para un sistema que funcionaba en una computadora adicional y recibía órdenes a través de WhatsApp o Telegram, y después se convirtió en Moltbot y más tarde en OpenClaw. En menos de un año, ideas como la investigación avanzada, los agentes de programación en la terminal, los perfiles, la identidad operativa propia del agente y el trabajo dentro de la ventana de conversación pasaron de unos laboratorios competidores a otros.
Por ello, lanzar una función similar no implica necesariamente un retraso estratégico. Para Anthropic, integrar Cowork en Claude puede ser una forma de introducir rápidamente el agente en una base de usuarios que ya está desarrollando con Claude, en lugar de invertir esfuerzos en crear una nueva marca. El artículo sostiene que los usuarios que pagan una suscripción y utilizan repetidamente el agente son más importantes que un lanzamiento llamativo que consiga muchas descargas y después pierda impulso.
Diferentes modelos para llegar a los usuarios
Muse logró una rápida difusión; Apptopia estimó en 359.000 sus usuarios diarios en Estados Unidos en iOS durante sus primeros 12 días, frente a los 231.000 de la aplicación ChatGPT en la misma etapa, mientras que Sensor Tower estimó más de 3,4 millones de descargas hasta el 24 de septiembre, con diferencias entre las estimaciones de las empresas. Según Apptopia, más del 95% de los usuarios de Muse también están vinculados a Facebook, lo que proporciona a Meta un amplio canal de distribución. Muse ofrece un nivel gratuito y planes de pago de 20 y 100 dólares mensuales, además de conectores con Shopify y Stripe que permiten a los agentes comprar productos.
En cambio, OpenAI y xAI comenzaron desde el extremo de pago. Dots requiere una suscripción ChatGPT Pro de entre 100 y 500 dólares mensuales, o una cuenta Business Premium o Enterprise, mientras que Grok Bot llegó a 418.000 usuarios semanales a mediados de septiembre, según Bloomberg. Estas empresas apuestan por retener a los suscriptores para saber si el uso continuará después de que termine la novedad del lanzamiento, no solo por una base masiva de descargas.
¿Qué cambia en la práctica?
El enfoque de Anthropic sitúa al agente cerca de los desarrolladores y equipos que ya utilizan Claude. El artículo señala que una versión interna de Claude Tag es responsable de aproximadamente el 65% de los cambios de código de los equipos de producto, según Cat Wu. También presenta ejemplos de agentes utilizados en la simulación de cadenas de suministro, pruebas de calidad nocturnas, revisión de facturas, seguimiento de versiones defectuosas y, en algunos casos, integración de las correcciones.
Sin embargo, Claude todavía no está presente en el mismo contexto de consumo en el que Muse se encuentra dentro de WhatsApp, propiedad de Meta. El usuario debe abrir la aplicación Claude o mencionar al agente dentro de Slack. Esta diferencia puede ser importante para el usuario común, mientras que al equipo técnico puede interesarle más el alcance del acceso, la identidad y el registro de operaciones. El artículo distingue entre un agente que comparte una computadora en la nube y unas credenciales, como en Grok Bots, y un agente que posee una identidad de servicio independiente y permisos restringidos por canales, como en Claude Tag.
La confianza es la verdadera prueba
El agente permanente posee credenciales y puede ejecutar acciones mientras su propietario está ausente, por lo que la capacidad técnica por sí sola no es suficiente. La documentación de xAI advierte que no se debe considerar Grok Bots una barrera de seguridad, mientras que OpenClaw Foundation afirma que la mayoría de los departamentos de tecnología de la información prohíben las plataformas de agentes. Las configuraciones predeterminadas de Anthropic tienden a la cautela: Claude solicita permiso antes de ejecutar una acción, a menos que el usuario cambie esa configuración, y Claude Tag conserva un registro de auditoría.
Lectura editorial: Esta competencia revela que la característica diferenciadora ya no es simplemente contar con un agente que funcione de manera automática, porque las ideas pasan de una empresa a otra en cuestión de semanas o meses. La diferencia práctica estará determinada por la facilidad para integrar el agente en el entorno de trabajo, los límites de sus permisos, la posibilidad de revisar sus acciones y si completar la tarea requiere más supervisión que ejecutarla manualmente. El artículo aún no demuestra que Cowork o algún competidor haya resuelto estas cuestiones; los productos todavía están en una etapa temprana y la prueba más importante será que los usuarios vuelvan a confiarles trabajos repetitivos y sensibles.