La startup Type One Energy, con sede en Knoxville, Tennessee, recaudó 200 millones de dólares en una ronda de financiación Serie B para impulsar su proyecto de construir una central eléctrica comercial basada en la fusión nuclear. El director ejecutivo, Christofer Mowry, afirmó que la financiación representa aproximadamente la mitad del capital necesario para una planta de 400 megavatios, con el objetivo de conectarla a la red eléctrica para 2034.
La empresa, fundada en 2019, opera en un ámbito que combina la física del plasma, la ciencia de los materiales y la computación avanzada, áreas que requieren grandes inversiones antes de llegar a una instalación comercial. Type One Energy ya había recaudado 82,5 millones de dólares en una ronda Serie A ampliada.
Un modelo menos dependiente de la fabricación interna
En lugar de construir internamente la mayoría de los componentes de la planta, Type One Energy diseñará la planta y un gran número de sus componentes, y después recurrirá a una red de proveedores seleccionados específicamente para cada proyecto para fabricarlos. Este enfoque sitúa a la empresa en la posición de “integrador”, es decir, la entidad que reúne piezas producidas por distintos proveedores dentro de un único sistema.
Mowry considera que el modelo puede reducir el capital necesario para llegar al uso comercial en comparación con una empresa verticalmente integrada que construya sus propias fábricas y produzca por sí misma la mayoría de sus piezas. La empresa afirma que esto le permite centrarse en el diseño del reactor, la gestión de riesgos y el desarrollo de sus competencias esenciales, en lugar de realizar una gran inversión inicial en infraestructura industrial.
Socios y emplazamiento para los primeros dispositivos
La empresa ya ha comenzado a formar su red de socios. Construirá sus dos primeros dispositivos de fusión nuclear en el emplazamiento de Bull Run, perteneciente a la Tennessee Valley Authority, mientras que la empresa de consultoría de ingeniería e infraestructuras AECOM trabaja en la ingeniería del proyecto Infinity Two, que representa la primera planta comercial.
Commonwealth Fusion Systems también concedió a Type One Energy una licencia para utilizar tecnología de imanes superconductores de alta temperatura, que será un componente esencial del diseño del reactor. La fuente no indicó que la planta haya entrado en la fase operativa ni que el calendario previsto haya recibido aprobación regulatoria.
¿Qué cambia en la práctica?
La ronda proporciona a Type One Energy una mayor capacidad financiera para pasar del desarrollo de dispositivos a la ingeniería de una planta comercial, pero no resuelve los desafíos técnicos y de construcción asociados con la fusión nuclear. La principal apuesta de la empresa no se basa únicamente en la tecnología, sino también en su capacidad para gestionar una cadena de suministro con múltiples partes dentro de un proyecto extremadamente complejo.
Recurrir a proveedores especializados puede permitir acceder a conocimientos que una startup no podría incorporar internamente, pero también reduce el control directo sobre la calidad y los plazos de entrega. La fuente señala que la dependencia de proveedores externos puede generar riesgos de integración, citando los problemas de calidad que Boeing afrontó con Spirit AeroSystems. Por ello, Type One Energy tendrá que demostrar que gestionar a los proveedores puede ser menos costoso y arriesgado que construir capacidades de fabricación dentro de la empresa.
La ronda fue liderada por Breakthrough Energy Ventures, un inversor anterior de la empresa, y Clutterbuck Capital, con la participación de Lowercarbon Capital, Siemens Energy Ventures y SiteGround Capital. 2034 sigue siendo un objetivo anunciado por la empresa, no un resultado demostrado hasta el momento.