OpenAI está pasando de la etapa de los "chatbots" tradicionales a la era de los "agentes digitales continuos". Con el lanzamiento de su nuevo asistente "dots", la empresa busca ofrecer una respuesta práctica sobre cómo integrar modelos de aprendizaje profundo en la vida cotidiana, a través de un asistente que opera en segundo plano de forma permanente, incluso sin recibir comandos directos del usuario.
De herramientas de programación al asistente personal integral
Alexander Embiricos, responsable de productos empresariales en OpenAI, explicó durante una entrevista en el evento TechCrunch Disrupt que "dots" no es solo un nuevo producto, sino una evolución estratégica de las herramientas de programación desarrolladas anteriormente por la empresa, como la aplicación Codex. Mientras que aquellas herramientas requerían una intervención humana constante y una dirección precisa, "dots" ha sido diseñado para ser una entidad autónoma que reduce la necesidad de "prompts" repetitivos.
El nombre del producto, "dots", refleja el espacio negativo dentro del logotipo de OpenAI, en referencia al deseo de la empresa de hacer que este asistente sea una parte invisible pero omnipresente en el entorno de trabajo digital.
¿Qué cambia prácticamente para los usuarios?
La diferencia fundamental radica en la transición de la inteligencia artificial "reactiva" a la inteligencia artificial "proactiva". En los modelos tradicionales, el sistema espera tu pregunta para responder; "dots", en cambio, opera basándose en el contexto y la conexión entre tus herramientas digitales, como el correo electrónico, el calendario y la computadora.
- Operación en segundo plano: El asistente puede continuar procesando tareas incluso mientras no estás usando el dispositivo.
- Proactividad en la resolución de problemas: En lugar de simplemente alertar sobre un conflicto de horarios, el asistente puede analizar problemas técnicos complejos.
- Ejemplo práctico: Embiricos mencionó el caso de un ingeniero en una empresa de entrega con drones, donde un "dot" pudo detectar una falla técnica, analizarla y proporcionar información de solución al ingeniero antes de que este mismo se diera cuenta de que la falla había ocurrido.
Disponibilidad, costo y desafíos de privacidad
"dots" está disponible actualmente a través de las aplicaciones de ChatGPT en computadoras y teléfonos móviles, y está destinado a los suscriptores de la categoría Pro o superiores, con un costo que comienza en 100 dólares mensuales.
Con estas capacidades avanzadas, surge el dilema de la privacidad; el asistente depende de una función llamada "investigación proactiva" (Proactive Research), que requiere un acceso amplio a los datos personales del usuario para comprender el contexto de su vida y sus necesidades. Esta tendencia plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el beneficio máximo para el usuario y la cantidad de datos a los que acceden las empresas tecnológicas para construir perfiles precisos.