Ciberseguridad

Un laboratorio gubernamental estadounidense investiga posibles riesgos de seguridad de los sensores lidar chinos

Idaho National Laboratory está llevando a cabo una revisión de seguridad de sensores lidar chinos que podrían utilizar vehículos eléctricos y autónomos en Estados Unidos, en un contexto de presiones legislativas para prohibirlos. La investigación se centra en la posibilidad de que los sensores sean utilizados para inutilizar vehículos o recopilar datos detallados sobre su entorno.

2026-08-21
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فريق تحرير certi.news
Un laboratorio gubernamental estadounidense investiga posibles riesgos de seguridad de los sensores lidar chinos

Idaho National Laboratory, dependiente del Departamento de Energía de Estados Unidos, está llevando a cabo una revisión de seguridad de sensores lidar chinos para determinar si podrían representar un riesgo cuando se utilicen a gran escala en vehículos dentro de Estados Unidos, según informó TechCrunch citando a dos personas familiarizadas con los esfuerzos. Las fuentes señalaron que una empresa o un grupo de empresas de los sectores de los vehículos eléctricos y autónomos financia la investigación, sin revelar la identidad de las entidades que la respaldan.

El laboratorio rechazó comentar la revisión y explicó en respuestas anteriores que no podía hablar del proyecto con periodistas. Hesai y RoboSense, dos de los principales proveedores de lidar de China, tampoco respondieron a múltiples solicitudes de comentarios. Rivian, General Motors, Ford, Kodiak, Lucid Motors, Nuro y Uber afirmaron que no tenían conocimiento de la revisión, mientras que Nvidia, Zoox y Aurora no respondieron a preguntas sobre su posible participación en ella.

¿Qué examina la investigación?

La tecnología lidar, abreviatura de «detección y medición de distancias mediante luz», utiliza pulsos láser para medir la distancia hasta los objetos circundantes y proporciona una imagen de alta resolución del entorno cercano del vehículo. Por ello se ha convertido en un componente importante de muchos sistemas de conducción autónoma, especialmente en empresas que desarrollan taxis autónomos.

Según las fuentes, la investigación se centra principalmente en los riesgos de ciberseguridad y también podría terminar otorgando a los sensores chinos una evaluación de seguridad positiva si no encuentra vulnerabilidades explotables. Omer Keilaf, director ejecutivo y cofundador de la empresa israelí Innoviz, considera que los posibles riesgos incluyen inutilizar un gran número de sensores al mismo tiempo, lo que podría detener vehículos mientras circulan o hacer que otros no puedan ponerse en marcha.

Investigaciones anteriores demostraron la posibilidad de inutilizar un solo sensor lidar mediante un láser, pero el material no contiene pruebas de que alguna entidad pueda llevar a cabo una interrupción generalizada de sensores utilizados en taxis autónomos. Keilaf también señaló la posibilidad de comprimir los datos detallados que los sensores recopilan sobre el entorno y enviarlos a través de un chip de comunicación celular, lo que suscita preocupaciones relacionadas con la recopilación de información sensible.

¿Por qué importa ahora?

El coste del lidar ha disminuido considerablemente durante la última década. Mientras que hace unos diez años el precio de algunos productos llegaba a 75.000 dólares, actualmente algunos sensores chinos están disponibles por cientos de dólares. La expansión de Hesai y RoboSense y la reducción de los costes de producción en China han contribuido a aumentar el atractivo de sus productos para las empresas automovilísticas, en un momento en que las empresas estadounidenses tienen dificultades para igualar las economías de escala y los costes, lo que ha provocado fusiones y retiradas, entre ellas la solicitud de quiebra de Luminar.

Varias empresas estadounidenses estudian utilizar lidar chino o aprovechar su tecnología. Rivian había dicho en marzo, según Reuters, que estaba estudiando la posibilidad de desarrollar sensores dentro de Estados Unidos aprovechando tecnología china y quizá mediante una empresa conjunta, antes de que su director financiero aclarara posteriormente que la empresa no planeaba desarrollar lidar internamente.

El panorama regulatorio aún no está resuelto

El uso de lidar fabricado en China sigue estando permitido para las empresas estadounidenses, pero el entorno regulatorio podría cambiar. El Departamento de Defensa de Estados Unidos incluyó a Hesai y RoboSense en la lista 1260H alegando que apoyan al Ejército Popular de Liberación, lo que limita su cooperación con el ejército estadounidense. Asimismo, en 2025 el Departamento de Comercio prohibió el uso de equipos de comunicación fabricados en China en los vehículos de pasajeros estadounidenses, pero la prohibición no incluye actualmente el lidar ni otros sensores de vehículos autónomos.

En el Congreso, la senadora Tammy Baldwin y el senador Ted Budd impulsan la ley Securing Infrastructure from Adversaries Act, mientras que el representante John Moolenaar patrocina otro proyecto de ley para prohibir el uso de lidar chino. Las preocupaciones expresadas por los legisladores giran en torno al espionaje industrial y militar, o a la posible existencia de «puertas traseras» que permitan enviar datos a entidades chinas. Hasta ahora, los riesgos de una interrupción generalizada siguen siendo hipótesis en fase de investigación; sin embargo, un incidente ocurrido a comienzos de 2024 dejó fuera de servicio durante todo un día vehículos autónomos que utilizaban sensores de Hesai porque la empresa no había contabilizado el día adicional del año bisiesto, lo que pone de relieve en la práctica el impacto de depender del software de los sensores y de sus proveedores.

Fuente de la noticia
TechCrunch Government & Policy
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