La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud de Estados Unidos (ARPA-H) anunció los primeros contratos de un programa destinado a construir un sistema de inteligencia artificial agencial para apoyar el tratamiento de enfermedades cardíacas, con una financiación total de hasta 62,7 millones de dólares durante cuatro años. La agencia prevé proporcionar hasta 33,7 millones de dólares durante el primer año.
El programa se denomina Agentic AI-EnableD CardioVascular CAre TransfOrmation (ADVOCATE) y se centra en su fase inicial en ayudar a pacientes con insuficiencia cardíaca entre las consultas médicas. En la implementación del sistema participan empresas e instituciones, entre ellas Tempus AI, Updoc y Atman Health, además de Stanford University y Duke University y Kaiser Permanente.
Tres líneas para construir y probar el sistema
ADVOCATE divide el trabajo entre tres equipos interconectados. El primer equipo se encargará de construir un sistema orientado a los pacientes capaz de ofrecer apoyo continuo a las personas con insuficiencia cardíaca y escalar los casos al equipo médico cuando sea necesario. Este equipo deberá presentar un expediente a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para obtener la autorización en un plazo de dos años.
El segundo equipo, dirigido por Stanford University, desarrollará un sistema de supervisión que monitorice los sistemas orientados a los pacientes después de su implementación. Este sistema será independiente del tipo de enfermedad y tendrá la misión de detectar recomendaciones inseguras y comportamientos fuera del alcance de los datos con los que se entrenó el modelo.
El tercer equipo, que incluye a Duke University y Kaiser Permanente, trabajará en el despliegue de los sistemas en entornos reales de atención, con especial atención a las comunidades rurales y desatendidas. Duke probará la tecnología a través de cinco sistemas de salud y centros rurales que utilizan los historiales electrónicos Epic y Cerner/Oracle, mientras que Kaiser implementará los sistemas en 21 centros médicos y más de 260 clínicas, integrando los agentes de ADVOCATE en el flujo de trabajo de Epic para pacientes con insuficiencia cardíaca.
¿Por qué es importante este programa?
El proyecto no se limita a crear un chatbot médico; el objetivo declarado es desarrollar un agente capaz de percibir el estado del paciente y tomar determinadas medidas de forma autónoma, y después involucrar al equipo clínico cuando la situación lo requiera. ARPA-H considera que este enfoque podría ayudar a reducir el impacto de las enfermedades cardíacas y apoyar a los pacientes que no tienen un acceso fácil a la atención de especialistas en cardiología. La agencia afirma que aproximadamente la mitad de los condados de Estados Unidos no cuenta con un cardiólogo.
Sin embargo, el valor práctico del programa dependerá de cómo se demuestre la seguridad de esta autonomía, y no únicamente de las capacidades del modelo. Por ello, los participantes trabajarán con ARPA-H para establecer criterios de evaluación comunes, requisitos de interoperabilidad y vías de reembolso. Asimismo, los laboratorios de física aplicada de Johns Hopkins University proporcionarán una supervisión independiente para evaluar el rendimiento técnico y los resultados clínicos.
La regulación y las limitaciones pendientes
ADVOCATE coincide con un creciente interés de la FDA por la forma de regular las nuevas tecnologías de inteligencia artificial, incluidos los dispositivos médicos que incorporan componentes de inteligencia artificial generativa. El programa trabajará con la agencia para desarrollar un marco regulatorio para un nuevo tipo de inteligencia artificial clínica dirigida directamente a los pacientes. El anuncio aún no demuestra que el sistema haya recibido autorización regulatoria o que esté listo para un uso generalizado; establece una fecha límite de dos años para presentar el expediente de autorización y convierte la supervisión continua de la seguridad y la eficacia en un componente esencial del proyecto.