NASA anunció los resultados del desafío Deep Space Food Challenge: Mars to Table, que buscaba diseñar sistemas integrados para producir alimentos en misiones a Marte, en lugar de desarrollar componentes alimentarios por separado. La agencia seleccionó a cinco ganadores entre 113 propuestas presentadas por equipos de 33 países y 28 estados estadounidenses, con premios por un total de 650.000 dólares.
Un sistema que produce la mitad de los alimentos fuera de la Tierra
Chinyere Ukeje, de Filadelfia, obtuvo el primer premio, valorado en 300.000 dólares, por el concepto Adaptive Nourishment Infrastructure (ANI). El diseño propone un sistema alimentario modular que combina agricultura en entornos controlados, fermentación, cultivo de hongos y reciclaje de nutrientes mediante biorreactores de ciclo cerrado, con una dependencia limitada de los suministros procedentes de la Tierra.
ANI tiene como objetivo producir el 50 % de los alimentos fuera de la Tierra y preparar comidas frescas a diario, con un diseño que permite mantener las operaciones cuando se producen carencias de energía, agua o equipos, o cuando se reduce el tiempo disponible de la tripulación. El nombre alude a Ani, diosa de la cosecha y la fertilidad en la tradición nigeriana.
Diseños para afrontar las fluctuaciones y los recursos limitados
El segundo premio, de 200.000 dólares, fue para la empresa Cislune, de Rosemead, California, por su sistema Fresh, Ferment, Reserve. La propuesta se basa en cultivar determinados productos y transformar una parte de la producción en alimentos familiares dentro de cámaras de cultivo equipadas con dispositivos de medición, además de contar con una reserva protegida cargada desde la Tierra para hacer frente a la variabilidad biológica, la reducción de servicios o el rechazo de algunos lotes de producción.
Los demás premios fueron de 50.000 dólares para cada ganador: Ohā Kanu, de Hilo, Hawái, recibió el premio Applied Frameworks por un sistema inspirado en el concepto de Ahupuaʻa; Orbital Health Systems, de Evansville, Indiana, ganó el premio Mission Simulation por New Lunar Settlers Cookbook (Mars Edition); mientras que Autonomic Resilience Collective, de Bentonville, Arkansas, obtuvo el premio Human-Centered Design por el sistema AEGIS Mars. NASA también reconoció al equipo Astrofood, de Elsene, Bélgica, como ganador internacional por el sistema FRESH.
¿Por qué es importante este desafío?
Actualmente, las comidas de los astronautas dependen en gran medida de alimentos cocinados y envasados que se envían a la Estación Espacial Internacional desde el Laboratorio de Sistemas Alimentarios Espaciales de NASA. Sin embargo, un viaje de ida a Marte tardará al menos nueve meses, lo que convierte el transporte de todas las necesidades alimentarias en un desafío constante debido a la vida útil y a la masa requerida.
El concurso probó un escenario con una tripulación de 15 astronautas trabajando en la superficie de Marte durante 500 días marcianos, es decir, unos 513 días terrestres. Se pidió a cada equipo que presentara un esquema del sistema, un plan de comidas, una concepción de las operaciones y un vídeo explicativo de la idea. Por ello, los resultados representan plataformas de diseño iniciales que NASA puede aprovechar, no el anuncio de un sistema listo para utilizarse en una misión tripulada.
El desafío fue gestionado por NASA Marshall dentro del programa Centennial Challenges, con el apoyo de departamentos y equipos especializados de NASA, además de Methuselah Foundation y Floor23 Digital. La viabilidad de estos conceptos sigue dependiendo de su capacidad real para funcionar en el entorno marciano, garantizar la seguridad alimentaria y reducir el consumo de energía y recursos de la tripulación; el anuncio no demostró estos aspectos como tecnologías operativas completas.