La Comisión de Servicios Públicos de Texas aprobó que Southwestern Public Service Company (SPS), filial de Xcel Energy, proceda al cierre de la central de carbón Tolk, cerca de Lubbock, y construya una combinación de proyectos de energías renovables y almacenamiento en baterías. Según la decisión, el plan proporcionará una capacidad que incluye 1.100 megavatios de energía eólica, 322 megavatios de almacenamiento en baterías y 189 megavatios de energía solar para atender a los clientes de Southwest Power Pool en Texas y Nuevo México.
La comisión también aprobó dos centrales de gas para cubrir los picos de demanda, pero impuso límites a sus costos de capital. La decisión proporciona a SPS una vía regulatoria para sustituir la central de carbón, manteniendo elementos de reserva destinados a los periodos de máxima demanda, en lugar de depender únicamente de una fuente de carbón antigua para satisfacer la demanda.
Fecha del cierre y motivos de la decisión
SPS se había comprometido en un acuerdo de 2020 a retirar Tolk a más tardar en 2032, y posteriormente propuso adelantar la fecha a diciembre de 2028 debido al costo de operación de la central y al descenso de los niveles del acuífero de Ogallala, del que depende para la refrigeración. Las decisiones emitidas este verano en Nuevo México y Texas indican el cierre de la central a principios de 2029, es decir, unos meses después de la fecha propuesta anteriormente.
Sierra Club, que apoyó el cierre, afirma que la central Tolk utilizó 1.200 millones de galones de agua subterránea en 2024, después de que su consumo alcanzara 3.300 millones de galones en 2015. Los proyectos de energías renovables necesitan cantidades de agua muy pequeñas en comparación con una central de carbón, lo que hace que el impacto de la decisión sea importante en una zona que sufre el deterioro de sus recursos subterráneos.
Impacto ambiental y sanitario
Las emisiones de Tolk alcanzaron en 2025 aproximadamente 3,2 millones de toneladas de dióxido de carbono, además de 5,4 millones de libras de óxidos de nitrógeno y 15,5 millones de libras de dióxido de azufre, según el material. Un estudio sanitario elaborado por Sierra Club en 2026 también vincula la central con unas diez muertes prematuras al año, la mayoría en los condados rurales circundantes.
El cierre de la central también supondrá reducir los viajes de los vagones ferroviarios abiertos que transportan carbón desde Wyoming hasta Texas, así como la dispersión de polvo de carbón y partículas asociada a lo largo de la ruta de transporte. Sin embargo, las emisiones reales y el impacto sanitario final después del cierre dependerán de la rapidez con que se ejecuten los proyectos de sustitución y del nivel de operación de las dos centrales de gas aprobadas para cubrir los picos de demanda.
¿Qué cambia en la práctica?
La decisión no representa una transición completa para alejarse de los combustibles fósiles, ya que incluye la construcción de dos centrales de gas, pero traslada la mayor parte de la capacidad de sustitución anunciada a la energía eólica, la solar y el almacenamiento. También muestra que la cuestión de la fiabilidad de la red se abordó mediante una combinación de almacenamiento y fuentes para cubrir los picos de demanda, con restricciones regulatorias sobre el costo de las centrales de gas. Las preguntas pendientes siguen relacionadas con el calendario de ejecución de los proyectos, el rendimiento del contrato eólico y la capacidad de la nueva combinación para satisfacer la demanda en Southwest Power Pool después de que Tolk deje de operar.
Texas y Nuevo México supervisan la central porque esta suministra electricidad a ambos estados. El organismo regulador de Nuevo México había permitido anteriormente la construcción de proyectos de energías renovables y gas, pero rechazó conceder una exención anticipada de los requisitos de energías renovables y no resolvió la solicitud de SPS para considerar las nuevas centrales de gas como fuentes libres de carbono.