Amazon se acerca a la entrada comercial en el mercado del Internet satelital mediante su proyecto Amazon Leo, anteriormente conocido como Project Kuiper, después de que la empresa fabricara el satélite número 1000 en su planta de la ciudad de Kirkland, en el estado de Washington. Responsables del proyecto afirmaron que el servicio inicial está previsto para 2026 y que un lanzamiento en un cohete Vulcan tendrá lugar en unas semanas, seguido de un lanzamiento de Arianespace y de al menos otro lanzamiento de Vulcan durante el año.
Actualmente, el sistema cuenta con 396 satélites en órbita, según Chris Weber, vicepresidente de negocios de Amazon Leo, mientras que Rajeev Badyal, responsable de los esfuerzos de banda ancha, señaló que esta cantidad basta para iniciar el servicio. Los próximos vuelos añadirán más cobertura y flexibilidad a la red, mientras la empresa trabaja en elevar los satélites actuales hasta sus posiciones orbitales finales y completar la infraestructura terrestre necesaria para la operación.
De un prototipo a una producción a gran escala
Paul Palcisco, director de producción, afirmó que la empresa convirtió un edificio de 170.000 pies cuadrados en una fábrica de satélites en 15 meses, paralelamente al diseño de los propios satélites. La experiencia muestra la magnitud de la diferencia entre construir un número limitado de satélites y producirlos a gran escala: Amazon necesitó seis meses para fabricar los primeros 27 satélites, pero ahora es capaz de producir 27 satélites por semana.
La empresa se centró desde el principio en diseñar satélites que pudieran fabricarse, y después reorganizó sus procesos de capacitación, control de calidad y detección de defectos. También combinó las rigurosas pruebas espaciales tradicionales con métodos de prueba de mayor volumen de producción inspirados en la electrónica de consumo, para reducir pruebas que antes requerían días o semanas a unas horas, manteniendo al mismo tiempo el nivel de calidad que se había fijado como objetivo.
Amazon depende parcialmente de proveedores externos para los componentes cuya producción dominan gracias a su larga experiencia, pero conserva internamente los componentes que considera de alto valor técnico y de propiedad intelectual. Uno de los ejemplos mencionados por Palcisco es el sistema de propulsión, que la empresa diseña y fabrica completamente en sus propias instalaciones.
Lanzamientos múltiples y competencia directa con Starlink
Amazon eligió desde el principio distribuir los riesgos de lanzamiento mediante contratos con ULA, Blue Origin, Arianespace y SpaceX. Según Badyal, esta diversidad desempeñó un papel importante para mantener la continuidad del programa pese a los retrasos que afectaron al cohete Vulcan y a los problemas que influyeron en los calendarios de algunos socios. Actualmente, la empresa se prepara para procesar dos cohetes Vulcan en paralelo, con dos cohetes en posición vertical dentro de dos instalaciones de integración destinadas a las próximas misiones.
La constelación planificada de primera generación estará compuesta por 3232 satélites. Amazon afirma que el servicio estará dirigido a empresas, organismos gubernamentales y consumidores, con planes para ampliar la cobertura y añadir capacidad de transporte y movilidad a medida que aumente el número de satélites. También confirmó que ha comenzado a diseñar una segunda generación del sistema y que presentó su expediente ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, sin revelar detalles al respecto.
¿Qué cambia en la práctica?
Amazon afirma que uno de los elementos diferenciadores de Leo será el rendimiento: apunta a una velocidad de descarga de hasta un gigabit y una velocidad de subida de 400 megabits, frente a las cifras aproximadas que la empresa mencionó para Starlink, de 350 megabits de descarga y 40 megabits de subida. La fuente no presenta una prueba independiente de estas cifras, por lo que la comparación anunciada aún debe comprobarse en la práctica después del lanzamiento comercial.
La empresa también ofrece cifrado AES-256 y una opción de red privada que puede conectar la antena con el satélite, la estación terrestre y el centro de datos del cliente o AWS sin pasar por la Internet pública. Esto podría ser importante para instituciones y organismos gubernamentales que necesitan aislar el tráfico de datos, además de los acuerdos de nivel de servicio, las instalaciones profesionales y el soporte dirigido a clientes comerciales.
Para los consumidores, Amazon habla del precio, la facilidad de suscripción e instalación y la posibilidad de integrar el servicio con productos como Prime, Prime Video, los dispositivos eero, Fire TV y Ring, pero no ha anunciado en el material los precios del servicio ni cuándo estará disponible en cada mercado. Las principales preguntas siguen relacionadas con la capacidad de la empresa para mantener el ritmo de lanzamientos y producción, y para convertir las pruebas y demostraciones internas en un servicio estable y ampliamente disponible antes de finales de 2026.