Jensen Huang, fundador y director ejecutivo de NVIDIA, presentó durante la conferencia GTC Paris, celebrada simultáneamente con el evento VivaTech, una visión según la cual Europa está pasando de adoptar la inteligencia artificial a construir su industria e infraestructura. Huang afirmó que la inteligencia artificial se ha convertido en una nueva industria y en parte de una «infraestructura de inteligencia» que utilizarán todos los países y sociedades.
La presentación abordó el crecimiento de las cargas de trabajo de inferencia, la computación cuántica, la infraestructura, la inteligencia artificial agéntica y la robótica, con énfasis en las asociaciones de NVIDIA con gobiernos europeos, empresas de telecomunicaciones y proveedores de servicios en la nube.
Sistemas Blackwell y fábricas de inteligencia artificial
Huang afirmó que el sistema GB200 NVL72, al que describió como «una única unidad de procesamiento gráfico masiva», entró en producción completa y ejecuta aplicaciones que incluyen modelos soberanos y computación cuántica. Según su presentación, el sistema fue diseñado para ser una «máquina de razonamiento» capaz de realizar inferencias, planificar y dedicar más tiempo a interactuar consigo misma.
Los socios de NVIDIA producen actualmente mil sistemas GB200 por semana, según Huang, mientras que el conjunto de sistemas disponibles incluye NVIDIA DGX Spark y RTX PRO Servers instalados en racks. La empresa trabaja con los países para construir dos tipos de infraestructuras: una infraestructura de inteligencia artificial que ofrece servicios a terceros y «fábricas de inteligencia artificial» que las empresas crean para su propio uso y para generar ingresos.
NVIDIA también anunció la ampliación de su red de centros tecnológicos en Europa, incluidos nuevos centros en Finlandia, Alemania, España, Italia y el Reino Unido, con el objetivo de acelerar el desarrollo de capacidades y el crecimiento en el ámbito de la computación cuántica.
Computación cuántica y modelos soberanos
La plataforma NVIDIA CUDA-Q ya está disponible en el superordenador Gefion de Dinamarca, lo que abre el camino a aplicaciones que combinan la inteligencia artificial y la ingeniería cuántica. La empresa también anunció la disponibilidad de CUDA-Q en sistemas NVIDIA Grace Blackwell, además de su colaboración con centros de supercomputación y desarrolladores de hardware cuántico para apoyar la investigación en computación híbrida y corrección de errores cuánticos.
Huang presentó los modelos NVIDIA Nemotron, destinados a construir grandes modelos lingüísticos adaptados a las necesidades locales. Estos modelos llegarán al motor de búsqueda de inferencia Perplexity, lo que permitirá desplegar inteligencia artificial multilingüe, teniendo en cuenta el idioma, la cultura y la sensibilidad de cada país, según lo expuesto en la presentación.
Agentes y nube industrial
NVIDIA presentó un conjunto de planos para construir inteligencia artificial agéntica, entre ellos un plano de seguridad para agentes dirigido a empresas y gobiernos, además del conjunto NVIDIA NeMo Agent y un plano para construir bucles de datos que alimenten el desarrollo de agentes. La empresa colaborará con gobiernos, compañías de telecomunicaciones y proveedores de servicios en la nube para desplegar la plataforma DGX Cloud Lepton en la región, integrándola con Hugging Face para ofrecer acceso directo a capacidades informáticas globales.
En el sector industrial, NVIDIA anunció el lanzamiento de la primera nube industrial de inteligencia artificial del mundo, que se construirá en Alemania para ayudar a los fabricantes europeos a realizar simulaciones, automatizaciones y optimizaciones a gran escala, apoyándose en gemelos digitales y en la plataforma Omniverse.
Huang afirmó que NVIDIA DRIVE, su plataforma integrada para la conducción autónoma, entró en producción para acelerar el despliegue de medios de transporte seguros e inteligentes a gran escala. También habló del motor Newton para entrenar robots en física, desarrollado por NVIDIA en colaboración con DeepMind y Disney.
Crecimiento de la inferencia y la siguiente etapa
Huang estimó que el número de usuarios de inferencia aumentó de 8 millones a 800 millones, es decir, cien veces en unos pocos años. Considera que este crecimiento requiere ordenadores diseñados para razonar y realizar inferencias, con la adopción de sistemas Blackwell dentro de una nueva categoría de centros de datos que denominó «fábricas de inteligencia artificial», destinados a generar los tokens que constituyen la materia prima de la inteligencia artificial moderna.