Los vehículos eléctricos estacionados en California podrían convertirse en una de las mayores fuentes de almacenamiento de energía del estado, según las estimaciones de un nuevo informe elaborado por GridLab, Kevala y Energy and Environmental Economics. El informe concluye que registrar solo el 10 % de los vehículos eléctricos previstos en el estado en programas de vehículo a red (V2G) para 2036 podría proporcionar unos 9 gigavatios de capacidad durante 12 horas.
Este potencial equivale a 108 gigavatios-hora de almacenamiento, es decir, más de un tercio del objetivo de California para el almacenamiento de larga duración ese año. Se trata de cifras de modelización que reflejan el potencial previsto, no de ahorros o capacidades que el estado alcance actualmente.
¿Cómo funcionan los vehículos como recurso para la red?
La tecnología V2G permite que un vehículo eléctrico compatible envíe parte de la energía almacenada en su batería a la red cuando aumenta la demanda de electricidad. El vehículo puede recargarse en momentos en que la electricidad es más barata y está más disponible, como las horas del mediodía, cuando la producción de energía solar es elevada.
La idea no se limita a devolver energía a la red. La carga inteligente unidireccional también puede aliviar la presión, programando la carga de millones de vehículos fuera del periodo de máxima demanda vespertina o trasladando el consumo a horas de menor coste y más compatibles con la producción de energía renovable.
¿Qué obstaculiza la expansión?
El informe, titulado «Unlocking California’s Flexible Load: A Durable Blueprint for Affordability and Reliability», sostiene que el problema principal no es la ausencia de baterías o dispositivos capaces de proporcionar flexibilidad a la red, sino la fragmentación de las normas de participación entre las empresas de servicios públicos. Los requisitos de inscripción, las estructuras financieras y las condiciones técnicas varían de un programa a otro.
Entre los demás recursos que pueden utilizarse para gestionar la demanda se encuentran las baterías domésticas, los termostatos inteligentes, los calentadores de agua y los edificios comerciales. Ric O’Connell, director ejecutivo de GridLab, afirmó que la próxima generación de infraestructura de la red ya existe en los vehículos, los hogares y las empresas, pero que el diseño de los programas es lo que determina si se puede aprovechar plenamente.
¿Qué está cambiando en la práctica?
El informe pide adoptar diseños de programas uniformes en todo California, establecer requisitos técnicos comunes y vincular los pagos al rendimiento real que pueda verificarse. En lugar de recompensar a los clientes simplemente por inscribirse, los participantes recibirían una compensación proporcional al valor que sus vehículos o baterías aporten a la red.
El informe también propone que los pagos sean inferiores al coste que evita la empresa de servicios públicos, de modo que una parte del ahorro siga estando disponible para los clientes que no tienen un vehículo eléctrico, una batería o un dispositivo flexible. Esta limitación busca reducir la posibilidad de trasladar los costes de la red al resto de los usuarios, un punto presente en los debates sobre los incentivos a la energía solar residencial en California.
El potencial depende de la participación
El nuevo informe se basa en un estudio elaborado por GridLab y The Brattle Group en 2024, que estimó que las centrales eléctricas virtuales basadas en tecnologías disponibles comercialmente podrían cubrir más del 15 % de la demanda máxima de electricidad de California y proporcionar 550 millones de dólares anuales en beneficios a las empresas de servicios públicos y los clientes.
Sin embargo, aprovechar este potencial requiere que los vehículos estén conectados y disponibles cuando sean necesarios, además de compatibilidad entre los vehículos y los cargadores, disponibilidad de programas de las empresas de servicios públicos y normas claras de interconexión a la red. Por ello, el desafío para California no consiste tanto en encontrar más baterías como en construir un sistema uniforme que pueda utilizarlas realmente.