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La zona de emisiones de Londres redujo la contaminación y mejoró la función pulmonar de los niños

Los datos de la City de Londres y un estudio de la Queen Mary University of London indican que la ampliación de la zona de bajas emisiones contribuyó a reducir contaminantes importantes y a mejorar la función pulmonar de los niños. Los resultados muestran que los cargos aplicados a los vehículos contaminantes, junto con la expansión de los coches eléctricos y el programa de desguace, cambiaron los patrones de movilidad en un periodo corto.

2026-08-19
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فريق تحرير certi.news
La zona de emisiones de Londres redujo la contaminación y mejoró la función pulmonar de los niños

Los datos publicados por la City de Londres mostraron que la ampliación de la zona de emisiones ultrabajas (ULEZ) estuvo asociada con una importante disminución de la contaminación atmosférica, mientras que un estudio posterior aportó indicios de una mejora de la función pulmonar de los niños. Estos resultados llegan después de años de debate político sobre la imposición de un cargo diario a los vehículos que no cumplen las normas modernas de emisiones.

La zona ULEZ impone un cargo diario de 12,50 libras esterlinas a los vehículos no conformes y funciona las 24 horas. Fue creada en 2019, durante el mandato de Sadiq Khan como alcalde de Londres, después de que Boris Johnson la anunciara en 2015, cuando ocupaba el mismo cargo. Al principio, la zona se limitaba al centro de Londres, pero se amplió en 2021 y 2023 hasta abarcar todo el Gran Londres, donde viven unos 9 millones de personas.

Amplias reducciones de los contaminantes de los vehículos

El informe compara los niveles reales de contaminación con los que se habrían esperado si no se hubiera aplicado la ULEZ. Según esta comparación, el dióxido de nitrógeno (NO2) disminuyó un 27% en las zonas exteriores de Londres, mientras que la concentración de partículas finas PM2.5 se redujo un 31%. En cuanto a los óxidos de nitrógeno en conjunto, incluidos el NO y el NO2, disminuyeron un 14%.

La disminución fue mayor en el centro de Londres, donde los niveles de NO2 cayeron un 54%. Además, el 99% de los dispositivos de vigilancia de la calidad del aire en Londres registraron una reducción de la contaminación. Este resultado es especialmente importante en las zonas desfavorecidas, ya que la proporción de residentes expuestos a niveles de contaminación superiores a los límites legales disminuyó un 80%.

Antes del periodo cubierto por el informe, se atribuían a la contaminación tóxica del aire unas 4.000 muertes anuales en Londres. La fuente señala que una reducción de aproximadamente un tercio en los contaminantes más peligrosos podría significar salvar más de mil vidas al año, pero esta cifra sigue siendo una estimación basada en la relación entre los niveles de contaminación y las muertes, no un recuento de muertes directamente confirmado en el informe.

Pruebas adicionales de la función pulmonar infantil

Un estudio de la Queen Mary University of London añadió una dimensión sanitaria directa a los resultados sobre la calidad del aire. Los investigadores compararon la función pulmonar de niños de Londres antes y después de la aplicación de la zona, y también la compararon con la de niños de la cercana ciudad de Luton, que no aplica una zona de bajas emisiones similar.

Antes de la aplicación de la ULEZ, la función pulmonar de los niños de Luton era claramente mejor que la de sus pares de Londres, en un contexto de mayor exposición de la capital a la contaminación. Cuatro años después del inicio de la zona, la función pulmonar de los niños de Londres alcanzó los niveles de Luton. Ambas ciudades mejoraron, pero la mejora fue más rápida en Londres. Asimismo, la proporción de niños con una función pulmonar clínicamente débil disminuyó del 14% al 9% en Londres y del 9% al 7% en Luton.

El artículo también señala una estimación anterior del King’s College London realizada en 2019, que concluyó que Londres habría necesitado 193 años para alcanzar los límites legales de dióxido de nitrógeno sin adoptar medidas adicionales. La ciudad alcanzó ese límite el año pasado, es decir, 184 años antes de la previsión anterior, según indicó la fuente.

¿Qué cambió en la práctica?

La política no se basó únicamente en el cargo. Entre junio de 2023 y septiembre de 2024, el número de vehículos no conformes en las carreteras de Londres disminuyó un 58%. Además, un programa de desguace valorado en 200 millones de libras esterlinas, destinado parcialmente a apoyar a las personas con bajos ingresos, ayudó a retirar del servicio 15.232 vehículos antiguos.

La ULEZ se diferencia de la zona de peaje por congestión del centro de Londres; la primera busca reducir la contaminación restringiendo los vehículos más contaminantes, mientras que la segunda pretende reducir el tráfico, con un efecto indirecto sobre la calidad del aire. Las normas de la ULEZ tampoco constituyen una prohibición general, ya que la mayoría de los coches de gasolina fabricados durante los últimos 20 años y la mayoría de los vehículos diésel fabricados durante los últimos 10 años cumplen sus requisitos, además de existir exenciones para algunos vehículos de reparto, autobuses y otros.

La aplicación de la política coincidió con un aumento de la presencia de los coches eléctricos en el Reino Unido; según el artículo, los vehículos eléctricos representaron aproximadamente tres de cada diez coches vendidos en 2024. La disponibilidad de alternativas menos contaminantes facilita el cumplimiento de políticas de este tipo, mientras que la propia expansión de los vehículos eléctricos puede beneficiarse de las restricciones a los coches con mayores emisiones.

La política también estuvo asociada con una reducción de las emisiones de carbono equivalente, en cinco años, a las emisiones producidas por unos 3 millones de vuelos individuales entre Londres y Nueva York, según la estimación incluida en la fuente.

¿Por qué importa este ejemplo?

Londres ofrece un caso práctico de una política dirigida a las emisiones desde su origen, con resultados medibles en el aire, la salud y el comportamiento relacionado con el uso de los vehículos. La experiencia también muestra que el efecto de los cargos depende de varios factores, entre ellos el alcance de la aplicación, su continuidad, la existencia de programas de apoyo para los grupos con menores ingresos y la disponibilidad de alternativas de transporte y vehículos menos contaminantes.

Sin embargo, los resultados no eliminan el debate político y social sobre el coste de la política y la distribución de sus cargas. Asimismo, algunas conclusiones expuestas en el artículo, como vincular la reducción de la contaminación con un número concreto de vidas salvadas, son estimaciones interpretativas y no mediciones directas de resultados sanitarios individuales. Por ello, el informe y el estudio sobre la función pulmonar deben interpretarse como pruebas de la mejora de determinados indicadores, no como una demostración de que toda la mejora sanitaria de Londres se deba exclusivamente a la ULEZ.

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Electrek - EV Technology
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