Un informe elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en colaboración con la Escuela de Negocios Lewis mostró que la inversión en activos intangibles superó los 10 billones de dólares durante 2025, lo que indica una transformación continua de las fuentes de valor económico hacia el conocimiento, la tecnología y la innovación. El informe abarca 29 economías que representan aproximadamente el 57% del producto interno bruto mundial.
Entre los activos intangibles analizados por el informe se encuentran la investigación y el desarrollo, el software y los datos, las marcas, el diseño, el conocimiento organizativo y otros activos de propiedad intelectual. Estos activos no están vinculados a fábricas o máquinas que puedan medirse físicamente, pero se han convertido en una parte cada vez más importante de la capacidad de las empresas y las economías para aumentar la productividad y competir.
Una brecha creciente frente a la inversión tangible
Entre 2008 y 2025, la inversión en activos intangibles creció a una tasa de crecimiento anual compuesto real del 3,5%, frente al 0,98% de la inversión en activos tangibles. Así, el ritmo de crecimiento de la inversión basada en el conocimiento fue más de tres veces superior al de la inversión tangible.
La tendencia se aceleró durante el periodo comprendido entre 2015 y 2025, cuando la inversión intangible registró una tasa de crecimiento anual del 4,4%, frente al 1,8% de la inversión en activos tangibles. Asimismo, el crecimiento de la inversión intangible superó al de la inversión tangible en 22 de las 29 economías incluidas en el informe.
Las economías desarrolladas y en desarrollo afrontan necesidades diferentes
La transformación se observa con mayor claridad en las economías de ingresos altos y basadas en el conocimiento. En Japón, la inversión en ambos tipos avanzó a ritmos similares hasta 2019, antes de que la inversión tangible descendiera por debajo de su nivel registrado en 2015, mientras la inversión intangible continuó creciendo.
Estados Unidos, Francia y el Reino Unido registraron crecimiento en ambos tipos de inversión entre 2015 y 2025, pero los activos intangibles mantuvieron una tasa de crecimiento superior. En cambio, las economías de ingresos medios y crecimiento rápido, como India, Brasil y Filipinas, aún necesitan grandes inversiones tangibles para ampliar la infraestructura y modernizar las capacidades productivas, paralelamente al crecimiento de la inversión basada en el conocimiento. En Brasil, la tasa de crecimiento de la inversión intangible superó la de la inversión tangible.
¿Por qué importa esta transformación?
Los resultados muestran que la inversión en infraestructura y equipos no ha perdido importancia, especialmente en las economías emergentes y de ingresos medios, pero ya no está separada de la inversión en capital intelectual y tecnológico. En la práctica, esto significa que el apoyo a la investigación y el desarrollo, el desarrollo de software, la gestión de datos, la protección de la propiedad intelectual, el diseño y la construcción de marcas se ha convertido en un complemento, no en un sustituto, del gasto tangible.
Los límites del informe siguen siendo importantes al interpretar sus resultados: solo abarca 29 economías, aunque estas representan una proporción significativa de la economía mundial. Por ello, las cifras demuestran una tendencia amplia en las economías incluidas, pero por sí solas no ofrecen una imagen detallada de la situación de cada país ni de la distribución de la inversión intangible entre sectores y empresas.