Hyundai Motor Group ha anunciado que seguirá dos vías paralelas en el desarrollo de sistemas avanzados de asistencia a la conducción, en lugar de acelerar el lanzamiento de su sistema interno. En la segunda mitad de 2028, la empresa comenzará a implementar un sistema Level 2 basado en la plataforma de Nvidia, mientras que su sistema interno Atria AI llegará en la segunda mitad de 2029, es decir, dos años después de la fecha que había previsto anteriormente.
La decisión forma parte del intento de Hyundai de competir con sistemas como Full Self-Driving (Supervised) de Tesla, pero la empresa afirma que no quiere lanzar un sistema descrito como “Level 2++” con capacidades medias. Park Min-woo, responsable de la división de plataformas de vehículos avanzadas del grupo, declaró que acelerar la producción a gran escala podría llevar a ofrecer un sistema muy por debajo del verdadero objetivo técnico.
Dos etapas con tecnologías diferentes
En la primera etapa, los vehículos de Hyundai y Kia utilizarán la arquitectura Nvidia Drive Hyperion 10 para operar un sistema Level 2+, capaz de realizar tareas de conducción entre dos puntos mientras el conductor sigue siendo responsable de la supervisión y la intervención. Según la información disponible, el sistema dependerá de cámaras, sensores ultrasónicos y radar, sin sensores lidar en esta etapa. Hyundai no ha descartado utilizar lidar en futuros sistemas Level 3.
Nvidia afirma que la plataforma Drive Hyperion 10 está diseñada para admitir un rango que comienza con sistemas Level 2 supervisados y llega hasta Level 4 no supervisado, pero eso no significa que los vehículos de Hyundai de 2028 obtengan automáticamente capacidades Level 4. La implementación anunciada para la primera etapa sigue estando dentro del ámbito de la asistencia a la conducción que requiere supervisión humana.
¿Qué ofrecerá Atria AI?
Atria AI será el sistema interno de Hyundai en la segunda etapa, y la empresa lo describe como un sistema “Level 2++”. Esta expresión no constituye un nivel oficial independiente en la clasificación de SAE, sino que se utiliza para describir sistemas más avanzados que Level 2, aunque siga siendo necesario un conductor humano. El sistema utilizará un enfoque de extremo a extremo, de modo que el modelo de inteligencia artificial recibirá los datos de los sensores y los convertirá en órdenes de conducción.
Hyundai mostró grabaciones de un Ioniq 5 equipado con sus sistemas más recientes mientras circulaba por vías urbanas complejas de la zona de Gangnam, en Seúl, con la presencia de un supervisor humano. La empresa también planea unificar el software y el hardware de los vehículos de Hyundai y Kia, junto con las divisiones Motional y 42dot, especializadas en taxis autónomos y en el desarrollo de software de conducción autónoma.
¿Por qué es importante este aplazamiento?
La decisión refleja que recopilar datos de conducción por sí solo no basta para acelerar los sistemas de conducción autónoma; el valor también depende de convertir los datos en entrenamiento, pruebas y mejora continua. Hyundai afirma que vende alrededor de 7 millones de vehículos al año en 190 mercados, lo que le proporciona una amplia fuente de datos de conducción, pero no ha ofrecido en el material detalles cuantitativos sobre el efecto de estos datos en el rendimiento de Atria AI ni sobre los requisitos de seguridad y homologación normativa del sistema.
En la práctica, Hyundai obtendrá primero un sistema basado en la plataforma de Nvidia, mientras que su sistema interno más ambicioso permanecerá aplazado hasta 2029. Esto deja abiertas preguntas sobre el nivel de rendimiento real en el momento del lanzamiento, el alcance de los mercados compatibles y si la dependencia exclusiva de cámaras y radar continuará en las versiones avanzadas.