La plataforma Thatch recaudó 108 millones de dólares de sus inversores actuales: The General Partnership, Index Ventures, General Catalyst y Andreessen Horowitz, en una ronda que elevó la valoración de la empresa a 1.000 millones de dólares. La financiación llega 17 meses después de una ronda Serie B de 40 millones de dólares, que había valorado la empresa en 410 millones de dólares, según datos citados por PitchBook.
Thatch ofrece un mercado digital de planes de seguro médico individuales y busca ayudar a las empresas a gestionar el coste de las prestaciones de atención médica, al tiempo que ofrece a los empleados más opciones. El cofundador y director ejecutivo, Chris Ellis, afirmó que los ingresos recurrentes anuales de la empresa se multiplicaron aproximadamente por siete, aunque la empresa no es, en esencia, una startup especializada en inteligencia artificial.
¿Por qué es importante esta financiación?
El crecimiento de Thatch coincide con una presión cada vez mayor sobre los presupuestos de atención médica de los empleadores. El artículo señala que se prevé que los gastos de atención médica para 2027 aumenten más de un 8%, el mayor incremento desde 2003. Al mismo tiempo, crece la demanda de los empleados de nuevos tratamientos, entre ellos los medicamentos GLP-1 para la pérdida de peso y el tratamiento de la diabetes, como Ozempic y Wegovy, que normalmente no están cubiertos por los planes de salud tradicionales.
Esta convergencia entre el aumento de los costes y el cambio en las necesidades de los empleados ofrece más espacio para que compitan los modelos de seguro individual, pero no elimina las preguntas sobre lo que cubren realmente los planes y cómo afrontará el empleado los costes adicionales.
¿Cómo funciona el modelo de Thatch?
La plataforma se basa en lo que se conocía como ICHRA, es decir, el acuerdo de reembolso de gastos médicos de cobertura individual (Individual Coverage Health Reimbursement Arrangement), un modelo permitido por una normativa federal en 2020. Estos acuerdos han sido renombrados recientemente como CHOICE, según el artículo.
En lugar de inscribir a todos los empleados en un único plan colectivo o renegociar anualmente con aseguradoras como Anthem o United Healthcare, la empresa establece un presupuesto fijo para cada empleado. El empleado utiliza ese dinero, antes de impuestos, para elegir un plan entre las decenas de planes de salud, odontológicos y oftalmológicos disponibles a través del mercado de Thatch.
Thatch utiliza inteligencia artificial para sugerir el plan más adecuado según las necesidades de cada empleado. Quien necesite una cobertura más amplia puede pagar una cantidad adicional de su propio bolsillo, mientras que el empleado más saludable puede elegir un plan menos costoso y utilizar el saldo restante mediante la tarjeta Thatch para pagar gastos médicos elegibles, como medicamentos GLP-1 o un dispositivo Oura Ring.
Un mercado en expansión y una competencia existente
Ellis considera que el modelo otorga a los empleados una mayor capacidad para cambiar de aseguradora si no están satisfechos con el servicio, lo que podría aumentar la presión competitiva para mejorar el servicio y reducir el rechazo de reclamaciones. Los empleadores, por su parte, se benefician de una menor necesidad de renegociar anualmente, con la posibilidad de ofrecer el mismo nivel de cobertura a un coste ligeramente inferior, según afirma.
Thatch no opera sola en este ámbito; las startups competidoras incluyen Take Command, Remodel Health y Zorro. Por ello, la financiación no representa simplemente la expansión de una plataforma de prestaciones, sino una señal de la competencia emergente para reconstruir el mecanismo de compra del seguro médico mediante presupuestos individuales y opciones digitales más flexibles.