India comenzará el 15 de octubre a cobrar a los comerciantes una comisión por ciertos pagos realizados a través de la red Unified Payments Interface (UPI) cuando el valor de la operación supere las 2.000 rupias, unos 21 dólares. La National Payments Corporation of India (NPCI), operadora de la red, anunció que los consumidores seguirán utilizando UPI sin comisiones directas, mientras que los comerciantes asumirán la nueva tarifa.
La comisión básica se ha fijado en el 0,4 % del valor de la operación, con un límite de 300 rupias para los pagos de hasta 75.000 rupias o superiores a esa cantidad. Las transacciones que no superen las 2.000 rupias seguirán siendo gratuitas para los comerciantes, y también estarán exentos los pequeños comerciantes que reciban hasta 100.000 rupias mensuales a través de UPI.
Los detalles varían según el sector
La misma tasa no se aplicará a todas las actividades. Los sectores ferroviario, de telecomunicaciones, seguros y combustibles pagarán una comisión fija de 5 rupias por las transacciones de UPI superiores a 2.000 rupias, mientras que las operaciones de los mercados de capitales estarán sujetas a una comisión del 0,02 %, con un límite de 300 rupias.
A modo de comparación, las preguntas frecuentes publicadas por la NPCI indican que las comisiones de aceptación de tarjetas de crédito suelen oscilar entre el 1,5 % y el 2,5 % por transacción, mientras que las de las tarjetas de débito están limitadas al 0,9 %. No obstante, la nueva comisión sigue representando un coste adicional para empresas acostumbradas a aceptar UPI sin cargos desde la eliminación de las comisiones para comerciantes en enero de 2020, con el objetivo de impulsar la adopción de los pagos digitales.
¿Por qué importa este cambio?
Las cifras de la NPCI muestran la magnitud potencial del impacto. Solo en agosto, UPI procesó 24.510 millones de transacciones por un valor de 29,9 billones de rupias, unos 312.000 millones de dólares. La NPCI afirma que los pagos de hasta 2.000 rupias representan más del 95 % de las transacciones de los comerciantes por número, lo que significa que la mayor parte del uso diario seguirá fuera del alcance de la comisión, mientras que se verán afectados los pagos de mayor importe, como las compras de bienes y servicios de alto valor.
La NPCI relaciona la medida con la necesidad de hacer que la red sea financieramente sostenible tras años de expansión. Estima que el coste de operarla, incluida la capacidad de los servidores, la prevención del fraude y el soporte técnico, asciende a unos 200.000 millones de rupias al año, o 2.100 millones de dólares. Los ingresos se distribuirán entre los participantes del ecosistema de UPI para financiar la infraestructura, la ciberseguridad, la prevención del fraude y el servicio de atención al cliente. La NPCI también planea crear un fondo para ampliar la infraestructura de pagos digitales y aumentar la aceptación por parte de los comerciantes en ciudades más pequeñas y zonas rurales; sus detalles se definirán en colaboración con el Banco de la Reserva de la India durante los próximos tres meses.
La prueba estará en la aplicación
Las nuevas normas no permiten a los comerciantes repercutir la comisión a los clientes, ya que la NPCI afirma que el 0,4 % es lo suficientemente bajo como para que puedan absorberlo. Sin embargo, el efecto práctico dependerá de los márgenes de beneficio de los comerciantes y de su comportamiento en los pagos de mayor importe. Algunas empresas podrían optar por reducir su margen o fomentar otros medios de pago, especialmente en los sectores de márgenes reducidos.
Se espera que las empresas de pagos que invirtieron en la infraestructura necesaria para procesar transacciones de UPI, entre ellas Paytm, Pine Labs, PhonePe y Razorpay, se beneficien de la distribución de las comisiones dentro del ecosistema. No obstante, la NPCI no ha explicado cómo llegó a la estimación del coste anual de 200.000 millones de rupias, cuál será el importe previsto de los ingresos ni el mecanismo detallado para distribuirlos.
Estas preguntas siguen siendo centrales porque el valor de UPI no se limita al coste de la transacción, según Krishnamurthy Subramanian, exasesor económico principal del Gobierno de India, quien consideró que la red es una infraestructura pública digital que ayuda a reducir la dependencia del efectivo y ampliar el acceso a los pagos digitales. Por ello, el éxito de la decisión no se medirá únicamente por los ingresos, sino por su capacidad para financiar la red sin reducir el atractivo de UPI ni ralentizar su uso en los pagos de mayor importe.