La empresa Vessev probó en Nueva York su ferry eléctrico VS-9, una embarcación hidroala que eleva la mayor parte de su casco sobre la superficie del agua durante el desplazamiento, en un intento de combinar la propulsión eléctrica con una navegación más suave y eficiente que la de las embarcaciones tradicionales.
La embarcación mide aproximadamente 30 pies de longitud y exteriormente parece un catamarán convencional, pero debajo de su casco tiene dos hidroalas que la elevan cuando aumenta la velocidad. Vessev utiliza aletas sumergidas controladas por computadora para mantener la estabilidad y suavizar la transición entre la navegación tradicional y el desplazamiento sobre las hidroalas. La hidroala delantera proporciona la mayor parte de la sustentación, mientras que la trasera aporta alrededor del 20%; esta última incorpora el motor eléctrico que la empresa fabrica internamente. Las baterías, en cambio, las compra a proveedores externos.
¿Qué cambia en la práctica?
Elevar el casco por encima del agua reduce la resistencia al avance, un factor importante especialmente para las embarcaciones eléctricas, que dependen de cada kilovatio-hora disponible. Durante la prueba, el viaje pareció más parecido a conducir un automóvil deportivo que a la sensación de volar, pero la transición fue más silenciosa y suave que en las embarcaciones tradicionales, que comienzan a golpear el agua al aumentar la velocidad.
Esta tecnología no significa que el ferry sea adecuado para todos los entornos marítimos. El sistema del VS-9 funciona mejor cuando la altura de las olas no supera aproximadamente 2,5 pies, o 0,75 metros. Cuando las olas superan ese nivel, comienzan a golpear el casco, lo que perjudica la suavidad del viaje y reduce parte de las ganancias de eficiencia. Por ello, los ríos, lagos y bahías parecen más adecuados que el océano abierto.
¿Quién se beneficia de la tecnología?
Vessev se dirige inicialmente a los operadores de transporte, ya que considera que la combinación de propulsión eléctrica e hidroalas podría reducir los costos operativos de las embarcaciones pequeñas y hacerlas lo bastante cómodas como para complementar las redes de transporte público dentro de las ciudades. Según el planteamiento de la empresa, embarcaciones de este tipo podrían transportar pasajeros entre Nueva York y Brooklyn o Queens sin construir una infraestructura nueva de gran magnitud.
Otros mercados iniciales incluyen los hoteles y las empresas de recorridos turísticos. Las demostraciones públicas también han atraído a personas adineradas que buscan una embarcación recreativa diferente, lo que refleja que el uso comercial generalizado aún no está demostrado.
La financiación y el siguiente paso
Vessev recaudó 19 millones de dólares en financiación de serie A en agosto. La embarcación sometida a prueba es actualmente la única, pero la empresa planea construir más. También estudia producir en el futuro kits de hidroalas eléctricas que permitan a otros constructores de embarcaciones diseñar sus modelos en torno a la tecnología.
Lectura de certi.news: El valor real del VS-9 no consiste simplemente en añadir un motor eléctrico a una embarcación, sino en intentar abordar simultáneamente el problema de la eficiencia y la comodidad mediante la reducción de la resistencia del agua. Sin embargo, la capacidad de ampliación dependerá de que la empresa pueda producir las embarcaciones a un costo adecuado y de que las rutas marítimas objetivo sean compatibles con los límites de altura de las olas. La prueba actual no ofrece pruebas suficientes del éxito de un modelo de transporte urbano a gran escala; demuestra la existencia de un prototipo operativo y una dirección comercial clara, no la preparación de una red de operación masiva.