Astronautas y representantes de empresas espaciales analizaron durante la conferencia IAC 2026 en Antalya cómo hacer más seguros los vuelos tripulados, con especial atención a los riesgos médicos, técnicos y psicológicos, que se vuelven más complejos cuanto más dura la misión y más se aleja la nave de la Tierra.
El debate tuvo lugar en una sesión titulada «¿Se han vuelto seguros para los seres humanos los vuelos espaciales?», en el marco del IAF Global Networking Forum. La moderó la astronauta canadiense Julie Payette, con la participación del segundo astronauta turco, Tuva Cihangir Atasever, astronautas de Estados Unidos, Europa y Japón, además de representantes de empresas espaciales.
Gestión de los riesgos médicos y operativos
Atasever afirmó que los avances en las tecnologías de la información y la aviónica ayudan a gestionar los riesgos de los vuelos de forma más eficaz, mientras que una mejor comprensión de los efectos de la microgravedad sobre el cuerpo humano ha permitido desarrollar medios para limitar dichos efectos. Señaló que gestionar con seguridad las enfermedades crónicas podría abrir en el futuro la posibilidad de que personas con enfermedades como la diabetes viajen a estaciones espaciales comerciales, después de que los criterios médicos de selección fueran más estrictos con el objetivo de reducir los riesgos.
Andrew Feustel, astronauta jefe de Vast, confirmó que la formación de los astronautas se centra en afrontar los riesgos y que la asunción de riesgos sin control no es aceptable en la cultura de los astronautas. También subrayó la importancia del trabajo en equipo y de las relaciones entre los miembros de la tripulación durante los vuelos de larga duración.
Por su parte, el astronauta de la Agencia Espacial Europea ESA André Kuipers explicó que la posibilidad de que se produzca un error humano obliga a utilizar múltiples medidas de protección en el software, el hardware y la formación. Añadió que alejarse de la órbita terrestre baja puede reducir el riesgo de la basura espacial, pero pone de relieve otros riesgos, especialmente la radiación, debido al alejamiento de la protección que proporciona el campo magnético de la Tierra.
La inteligencia artificial entre la predicción y el apoyo
Michael Lopez-Alegria, vicepresidente sénior de vuelos espaciales tripulados de Axiom Space y su astronauta jefe, afirmó que la inteligencia artificial puede ayudar a detectar con antelación posibles averías, analizar los datos operativos de los equipos y proponer medidas proactivas. En vuelos lejanos, como los viajes a Marte, la inteligencia artificial podría proporcionar apoyo a la tripulación ante el retraso de las comunicaciones.
Sin embargo, Lopez-Alegria también señaló la necesidad de estudiar el riesgo de que estos sistemas sustituyan a las relaciones humanas, un aspecto especialmente importante en las misiones en las que la tripulación permanece aislada de la Tierra durante largos periodos.
Salud mental y diseño centrado en las personas
Thomas Marshburn, astronauta jefe y vicepresidente responsable de la integración de misiones en Sierra Space, señaló que el alejamiento de la familia y del estilo de vida habitual impone una presión psicológica a los miembros de la tripulación. Indicó que dormir lo suficiente, hacer ejercicio con regularidad, mantener una alimentación equilibrada y gestionar la fatiga son elementos esenciales para preservar la salud física y mental, mientras que la ausencia de comunicación inmediata con la Tierra y la radiación añaden otros desafíos en las misiones a Marte.
La astronauta de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial JAXA Naoko Yamazaki afirmó que las naves deben diseñarse para resistir fallos mecánicos, errores de software y factores humanos. Añadió que las lecciones extraídas de las misiones anteriores deben ir acompañadas de transparencia, rendición de cuentas y consentimiento informado. También pidió tener en cuenta la diversidad lingüística y cultural de los miembros de la tripulación mediante la estandarización del diseño, la terminología y los indicadores, lo que reduciría los errores humanos.
¿Qué está cambiando en la práctica?
Los debates reflejan el paso de la seguridad de los vuelos tripulados de un enfoque centrado únicamente en el rendimiento de la nave a un sistema que incluye el análisis de datos, el diseño del software y el hardware, la gestión de la salud y la coordinación de la tripulación. No obstante, el material no presenta ningún sistema concreto ni nuevos resultados de pruebas; por ello, la inteligencia artificial y la ampliación del acceso a los viajes espaciales siguen siendo dos tendencias en evaluación, no soluciones plenamente listas para su implementación.